Un convenio firmado entre CVE y La Chambre busca que las empresas de Valladolid sean más “fructíferas”

El Presidente de la Cámara Franco-Española, Domingo San Felipe, y la Presidenta de CVE, Ángela de Miguel. /A.MINGUEZA

La Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE) y la Cámara Franco-Española de Comercio e Industria (La Chambre) se comprometen a mejorar la cooperación, el acceso a información y oportunidades comerciales y de negocio para los empresarios vallisoletanos. 

Ambas instituciones han estrechado sus relaciones a través de un acto que comenzó con la firma de ese acuerdo entre CVE y La Chambre, con el objetivo de “que nuestras empresas sean más competitivas”, comentó la presidenta de la CVE, Ángela de Miguel Sanz. Un convenio de colaboración que fomenta los flujos comerciales y de inversión en el ámbito geográfico francés y de empresarios franceses en el ámbito vallisoletano.

 

En la actualidad, Francia es un socio fundamental para España, concretamente el primer socio comercial. Por ello, las inversiones francesas son fortísimas en nuestro país. Un total de 1.300 empresas son instaladas en España generando más de 250.000 empleos. En cambio España para Francia es el sexto socio comercial aunque con este convenio se quiere “crecer y multiplicarse”, explicó el Presidente de la Cámara Franco-Española de Comercio e Industria, Domingo San Felipe.

 

En concreto, la ciudad de Valladolid cuenta con 154 empresas que exportan al país francés. Un material que factura sobre todo aparatos mecánicos u eléctricos, caucho, colorantes y pinturas, y productos lácteos. Un camino que tanto CVE y La Chambre tienen que recorrer juntos para lograr que las empresas vallisoletanas se animen a traspasar fronteras.

 

El convenio firmado se trata de un proyecto a largo plazo, del que todavía no se pueden estimar datos precisos sobre la rentabilidad que produce en la ciudad, porque “el camino acabamos de empezar a recorrerlo. Ahora esperamos sembrar y allanar el terreno para lograr cifras en aumento”, cuenta la presidenta.

 

Lo que sí se tiene claro es que ayuda a que la inversión y la cooperación empresarial progresen. Facilitando que en Valladolid se realicen jornadas periódicas sobre el mercado francés, reuniones de empresas locales con expertos galos y se mejore el intercambio de información técnica, económica y comercial.  Además, ambas instituciones colaboran para identificar proyectos de inversión específicos que sean susceptibles de ser promovidos en otros países.