Un centenar de niños acuden desde este 1 de julio a dos colegios públicos con comedor escolar

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, se comprometió a abrir comedores escolares este verano, una de sus primeras medidas. TRIBUNA

Se trata del programa municipal “Compartiendo en verano” en los colegios públicos Pablo Picasso, en Delicias, y Alonso Berruguete, en La Rubia,

Casi un centenar de niños hacen uso desde este martes del programa municipal “Compartiendo en verano” en los colegios públicos Pablo Picasso, en Delicias, y Alonso Berruguete, en La Rubia, donde desde las 11,30 y hasta las 15,15 horas realizan actividades, talleres participativos, juegos y deporte y reciben alimentación.

 

El alcalde de Valladolid, Óscar Puente, y el concejal de Participación, Juventud y Deportes, Alberto Bustos, acompañaron en su visita preliminar a la puesta en marcha del comedor a las concejalas de Educación, Victoria Soto, y Servicios Sociales, Rafaela Romero, que en los últimos quince días, desde su toma de posesión, pusieron en marcha a sus respectivos equipos para conseguir hacer realidad el programa en un tiempo récord.

 

Los niños llegaron a los centros a las 11:30 horas, donde les esperaba un monitor que recibió a las familias, entregó un bonobús a quienes necesitaban ayuda con el transporte y recogió la documentación que se les había solicitado, entre otras cosas, una copia del certificado médico por si algún niño fuera alérgico a algún alimento.

 

Desde las 11:30 hasta las 14 horas los chavales permanecen en actividades de animación con los monitores cedidos de forma gratuita por la empresa CLECE, -algo que agradeció en especial la concejala de Educación-, tanto dentro de las aulas anexas a los comedores como al aire libre.

 

A las 14 horas se les sirvió la comida y se les facilitó a cada uno un menú completo de los platos que se les ofertarán en las próximas semanas, si bien Victoria Soto anunció que a partir de mañana se les dará, además, a los niños a media mañana un zumo y unas galletas sin gluten, puesto que algunos de los pequeños afirmaron al llegar a las 11:30 de la mañana que tenían hambre, lo que hace sospechar que llegan en ayunas.

 

Los monitores que recibieron a los niños a primera hora los recogen de nuevo en el comedor y espera a la llegada de sus padres, que tiene margen hasta las 15:30 para llegar a por ellos. Se observan todas las medidas de seguridad necesarias para que quienes recogen a los pequeños estén debidamente acreditados.

 

Los bonobuses facilitados a la llegada cubren los viajes de cada niño y un adulto para los meses de julio y agosto durante los que permanece activo el programa, si bien se controlará su buen uso de forma aleatoria para asegurarse de que estos pases de transporte no se utilicen fuera del horario asignado, de forma que si se hiciera un uso indebido, serían anulados.

 

Las familias han recibido un escrito con las normas de obligado cumplimiento que rigen el programa, en el que aún es posible la inscripción, a pesar de haber finalizado el plazo, hasta completar las 107 plazas que se anunció que estaban disponibles “para no dejar fuera a otros niños con necesidad que cumplan los requisitos”, señaló Soto.

 

La concejala de Educación, que señaló que el equipo de Gobierno está “contento e ilusionado porque se demuestra que había necesidades y se están haciendo frente” con un coste escaso para el Ayuntamiento, agradeció a Clece la cesión gratuita de los monitores para las actividades y a Agualid por su aportación.

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