Un buen Valladolid al que solo le faltó el gol en Cerdeña

El Real Valladolid dio una gran imagen en la calurosa noche de este miércoles en Cerdeña, en el último partido del Cagliari antes de comenzar la Seria A de la liga italiana.

No ganó (0-0 fue el resultado fnal), pero fue muy superior al conjunto italiano. Y si no ganó fue por verdadera mala suerte en los remates, cuando no por la gran actuación del agilísimo arquero Agazzi.

 

En cualquier caso, el Pucela, con muchas novedades en un equipo en el que debutó Osorio en el tramo final, continúa su preparación para el comienzo de la Liga con paso firme, con un calendario de partidos amistosos que tendrá su punto final este sábado, a partir de las 20 horas, en El Plantío de Burgos, ante el Osasuna.

 

Con las bajas añadidas en Cerdeña de Rukavina y Ebert, con molestias que desaconsejaron su participación, añadidas a las de Víctor Pérez y Larsson, que se quedaron lesionados en Valladolid, y la de Alcatraz (en Colombia para realizar trámites burocráticos), Juan Ignacio tuvo que recomponer la banda derecha, de tal forma que Peña actuó de lateral y por delante se colocó Omar.

 

Jaime actuó en la portería de inicio, junto a Heinz y Valiente como centrales; Bergdich como lateral izquierdo; Baraja, Álvaro Rubio y Sastre como medios centros; Omar en el extremo derecho; y Javi Guerra en la punta de ataque, además de los mencionados Peña y Omar en la banda derecha, aunque en el minuto 31 Bueno entró por Omar, que sintió alguna molestia muscular, y el madrileño se colocó en la izquierda y Valdet Rama pasó a la derecha.

 

Aunque el Pucela salió muy metido en el partido y presionando bien al equipo sardo en su campo, fue el Cagliari, sin embargo, el que gozó de la primera ocasión, desbaratada por Jaime a un cabezazo a bocajarro de Nené.

S

in embargo, la contestación blanquivioleta fue fulminante y en los primeros 20 minutos ya había fabricado tres buenas ocasiones de gol, la primera en un centro de Bergdich que sacó el central Astori cuando Guerra se quedaba solo frente al arquero Agazzi; la segunda en una jugada ensayada en falta lateral que puso Omar para que Valiente, solo, rematara fuera por muy poco; y la tercera cortada por Agazzi felinamente cuando Javi Guerra se aprestaba a fusilarle.

 

El Cagliari quiso cortar el chaparrón y estuvo a punto de marcar al provocar una indecisión entre Heinz y Jaime que solventó bien el portero, pero de nuevo la reacción blanquivioleta no se hizo esperar y en una rápida internada de Bergdich, que dejó el balón para que Sastre desviara fuera en buena posición, y en una acción de estrategia en la que Peña pecó de generoso y dejó el remate a Javi Guerra, estuvo a punto de llegar el gol que merecía el Pucela.

 

En el último cuarto de hora el juego se equilibró y el Cagliari tuvo más el balón, si bien solo fabricó una llegada clara, con una pared entre Sau y Nainggolan, que no supo definir en el último pase.


En el descanso Juan Ignacio cambió a Baraja por Jesús Rueda y el extremeño se colocó junto a Lluis Sastre, por delante de Álvaro Rubio. En la segunda parte, en la que el calor y el cansancio no pasó factura, el ritmo de juego no decayó. De salida, el Cagliari intentó buscar la portería de Jaime, pero solo Ibarbo, que había entrado en el descanso, estuvo a punto de marcar a la hora de juego, aunque Jaime cubrió bien la portería y el delantero italiano se quedó sin espacio.

 

La entrada de Óscar y Manucho en el campo, por Rama y Javi Guera, respectivamente, dio aire fresco al Pucela, que volvió a hacerse con el mando del encuentro, y entre Bergdich, y Peña fabricaron una gran jugada iniciada por el franco-marroquí que no culminó el esta noche lateral derecho.

 

En la última fase del encuentro, el Pucela se gustó y su movimiento de la pelota le dio el dominio absoluto ante un Cagliari casi entregado. Buscó y buscó el gol hasta el final, pero las dos últimas ocasiones blanquivioleta, muy claras, en los pies de Valiente tras un pase de Bueno en una falta, y de Manucho, en un mano a mano con Agazzi que sacó el portero, no entraron.

En el Real Valladolid debutó en los últimos minutos el colombiano Osorio, que saltó al campo en el minuto 83. En Cerdeña, al Pucela solo le faltó el gol.