Un ataque vandálico daña el yacimiento más importante de nidos de dinosaurio de Europa

Dañado el yacimiento más importante de Europa de nidadas de dinosaurio

La zona que exhibía huevos de dinosaurio del yacimiento museizado del Mirador del Cretáceo de Coll de Nargó (Lérida), el más importante de Europa, apareció la tarde de este martes destrozada por la acción de un vándalo que dañó todos los restos de huevos que afloraban.

Según ha informado el Institut Català de Paleontologia (ICP) en un comunicado este miércoles, el ataque fue descubierto por el jefe del grupo de investigación del Mesozoico, Ángel Galobart, que avisó a la Conselleria de Cultura de la Generalitat y al Ayuntamiento de Coll de Nargó.

La zona del Mirador afectada se encuentra en la parte inferior del yacimiento, que muestra una cuadrícula que simula una excavación y donde el visitante podía observar cáscaras de huevos de dinosaurio.

El ICP diseñó hace dos años una acción para preservar los restos de huevos, huellas de dinosaurios y restos vegetales del Mirador del Cretáceo que, al encontrarse en un entorno natural y debido a la acción de la lluvia, se iban degradando progresivamente.

Esta acción también incluía la remodelación de la museización del mirador para una mejor identificación de los restos por parte del visitante, pero el proyecto se había paralizado por falta de recursos económicos.

Los yacimientos de huevos de dinosaurios son muy escasos en Europa y esta zona de los Pirineos era uno de los máximos exponentes: "Han arrancado los huevos, los han roto y los restos aparecen esparcidos por todo el yacimiento", ha lamentado Galobart.

El director del ICP, Salvador Moyà, ha calificado la acción de inconcebible, y ha afirmado que "el patrimonio paleontológico es patrimonio cultural y debe ser protegido con la misma intensidad que el arqueológico".

El alcalde de Coll de Nargó, Benito Fité, también ha lamentado la acción, y ha destacado que se trata de "un gran paso atrás, una catástrofe".

Este yacimiento ya fue objeto de expolio hace dos años, cuando un vecino de la población se llevó un fósil de un esqueleto de vertebrado que los paleontólogos del ICP estaban a punto de extraer.