Un año de cárcel por llamar a su expareja 60 veces en un día para amenazarla de muerte

Quebró una condena anterior por malos tratos dictada en febrero de este año por la que se le condenaba, entre otras cuestiones, a no comunicarse ni contactar por ningún medio con su expareja por un periodo de dos años. El delito se ha producido en Almería.

El Juzgado de lo Penal número 3 de Almería ha condenado a un hombre de 43 años natural de Rumanía a un año de prisión por un delito continuado de amenazas en el ámbito de la violencia contra la mujer después de que, en un mismo día, llamara por teléfono hasta 60 veces a su expareja sentimental a la que insultó y amenazó de muerte.

  

Así consta en la sentencia, consultada por Europa Press, en la que se refleja además que el acusado, con esta acción, quebró una condena anterior por malos tratos dictada en febrero de este año por la que se le condenaba, entre otras cuestiones, a no comunicarse ni contactar por ningún medio con su expareja por un periodo de dos años.

  

Aunque desde que se dictó la primera sentencia que obligaba al acusado a no comunicarse con la víctima se produjeron contactos telefónicos por parte de él, fue a principios de este verano cuando el hombre se dedicó a llamar a su mujer desde las 17,00 horas hasta al menos las dos de la madrugada para amenazarla de muerte y amedrentarla.

  

La víctima declaró de manera "clara, contundente, creíble y persistente" que el acusado la había llamado en anteriores ocasiones y que, en muchas de ellas, había sido amenazada. Asimismo, relató que su expareja se encontraba "muy borracho" el día que la llamó en más de medio centenar de ocasiones diciéndole que "la iba a matar" y que "no iba a llegar a los 40 años".

  

El testimonio de la víctima fue apoyado por la hija menor de la pareja, quien declaró ante la juez que su madre era víctima de continuas llamadas de su padre pese a la pena de alejamiento, de forma que todas esas llamadas iban dirigidas a su progenitora y no hacía ella, puesto que la menor dispone de un teléfono con el que puede hablar con su padre.

  

En este sentido, aclaró que si su madre no cogía el teléfono, el acusado la llamaba a ella para que le pasara con la víctima. Del mismo modo, aseguró haber escuchado al acusado haber amenazado de muerte a su madre por teléfono. La menor aseguró que no tiene mala relación con su padre, pero no quiere que le haga nada malo a su madre.

  

La juez María Soledad Balaguer atiende la petición de la acusación particular y de la fiscalía a la hora de imponer la pena al constar la agravante de reincidencia, de forma que ratifica la situación de prisión sin fianza e incomunicada para el reo, a quien se impone también la prohibición de portar armas y de comunicarse por la víctima, de la que tendrá que alejarse al menos 500 metros, por un periodo de dos años. Sobre el fallo cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial.