Un ángel rubio llamado Leyre

Leyre Huerga Asenjo encarnará el próximo Domingo de Resurrección en Peñafiel el tradicional Ángel que descienda de los cielos para quitar el luto a la Virgen de la Asunción y anunciar la Resurrección. Se trata del acto más conocido y conurrido de la Semana Santa peñafielense.

Tiene nueve años. Su sonrisa y sus ojos aún brillan más cuando recuerda una fecha: la del 20 de abril de 2014. Ese día será inolvidable par Leyre Huerga Asenjo y toda su familia. Es Domingo de Resurrección en Peñafiel y Leyre será el popular Ángel que descienda de los cielos para retirar el luto a la Virgen de la Asunción, el momento más esperado por todos los peñafielenses.

 

Nos recibe en la Plaza del Coso junto a su madre Marta y su hermana Paula, que ya tuvo el honor de encarnar el Ángel en la Semana Santa de 2010. Ha ensayado mucho en los últimos días y sabe muy bien lo que tiene que hacer porque cientos de ojos se depositarán en esa esfera blanca que caerá de las alturas.

 

“Una vez que el ‘huevo’ se abra, tengo que soltar las palomas y luego quitar el manto negro a la Virgen y agitar brazos y piernas”. Su hermana Paula interrumpe y dice que fue un día “muy especial”. “La plaza estaba llena de gente y todo salió muy bien”. Leyre y Paula han seguido los pasos de su madre Marta, que es cofrade de la Dolorosa de Peñafiel.

 

Para todos será una semana Santa muy especial. “Yo no pensé que mis dos hijas serían el Ángel. Es un orgullo y una emoción muy grande, todos los niños quieren serlo y no es fácil que te elijan”, explica casi con lágrimas en los ojos. Este sábado, Leyre participará en la popular ‘probadilla’, un ensayo general para que el próximo Domingo de Resurrección no falle nada.

 

Luego la Pasión será muy intensa, ya que el Ángel deberá participar en prácticamente todos los actos, desde la popular procesión de la Borriquilla hasta en el momento en que vuelva a renovar la tradición, un año más, y un pequeño Ángel descienda hasta la Plaza del Coso para quitar el luto a la Virgen y anunciar la Resurrección.