Un Alejandro Sanz de ‘ayer y de hoy’ conquista el corazón de 6.000 personas en un Latino renovado

El Valladolid Latino cuelga el cartel de 'no hay entradas' y Alex Ubago, Malú y Alejandro Sanz hacen vibrar a más de 6.000 personas en el coso de Zorrilla.

El Valladolid Latino dio en esta ocasión un nuevo giro de tuerca que sirvió para retomar un rumbo que se había perdido en las últimas ediciones. Nuevo formato, nuevo lugar y el gancho de Alejandro Sanz, uno de los artistas españoles más laureados de la historia. Y la fórmula funcionó.

 

Según informa la organización se colgó el cartel de no hay billetes y el coso de Zorrilla registró un buen aforo con más de 6.000 personas, que vibraron con la fuerza de Malú, bailaron con Alex Ubago y se rindieron a la magia de Alejandro Sanz.

 

Aún con el sol pegando fuerte en la plaza de toros de Zorrilla, comenzó un macroconcierto. Los encargados de romper el hielo en una calurosa tarde fueron los vallisoletanos Sub 19, quienes apenas estuvieron veinte minutos sobre el espectacular escenario, el más grande montado jamás en la plaza de toros, pero que sirvieron para demostrar su prometedora carrera musical.

 

Le siguieron los mexicanos Jessi & Joy que saltaron al ruedo en forma de pasodoble. El dúo aunó algunas canciones más melosas con otras más cañeras que hicieron entrar en calor (aún más) a un público expectante porque salieran a la arena los principales espadas del cartel que había vuelto a poner al Valladolid Latino, en su octava edición, en el lugar de donde nunca debió descender.

 

Ubago, a su más puro estilo, puso la lagrimilla fácil con su repertorio más básico. Por el viejo coso de Zorrilla fueron haciendo el paseíllo algunas de las canciones que le auparon a los primeros puestos del escalafón musical. El público le acompañó en los coros de ‘Vuelves a pensar’ o ‘Me muero por conocerte’.

 

Y llegó Malú. Un terremoto sobre el escenario. Un auténtico ciclón. Y la locura se apoderó de los tendidos y del ruedo donde se acomodaban los espectadores que se divirtieron de lo lindo. Malú presentó su último trabajo ‘Dual’, donde sin duda destaca ‘Vuelvo a verte’, un temazo que interpreta junto a Pablo Alborán. Pero la madrileña no defraudó y se atrevió con algunos de sus éxitos de sus primeros y conocidos trabajos, ante una plaza de toros ya entregada a la cantante.

 

Pero aún faltaba el maestro. El primer espada de esta corrida musical que, prosiguiendo con el argot taurino, salió en hombros. Y lo hizo desde el primer minuto hasta el último, durante casi las dos horas que duró su actuación. Un concierto muy bien estructurado donde repasó todas las canciones de su último álbum ‘La música no se toca’, pero donde no faltaron guiños a otros trabajos, con continuos popurrís y en los que también dio mucho protagonismo a la excepcional banda que acompaña al músico internacional, que ha vendido más de 25 millones de copias en todo el mundo.

 

Alejandro Sanz dijo sentirse como en casa y regaló a sus incondicionales algunos temas tan conocidos como ‘Mi soledad y yo’ o ‘Amiga Mía’, a los que se refirió bromeando como temas “que he compuesto hace dos semanas”. Si en tardes gloriosas el público abandona el coso de Zorrilla toreando, ayer lo hizo cantando. Y es que el octavo Valladolid Latino triunfó.

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