Un 2013 para olvidar y recordar

El Real Valladolid despide el año con la imagen de una histórica permanencia pero con la losa de una mala primera vuelta en la presente temporada. De cuarenta partidos en todo el año, ocho victorias, trece empates y diecinueve derrotas.

Domingo 22 de diciembre, poco antes de las 14:00 horas. La plantilla del Real Valladolid, apesadumbrada, cogía camino de vestuarios en Cornella – El Prat, fiel reflejo de la actual situación del equipo. Quince puntos en diecisiete jornadas son pocos, muy pocos, pero una Liga poco exigente permite concluir el año fuera del descenso, a pesar de estar empatado con Osasuna.

 

Y es que el 2013 ha sido algo particular, con una primera parte para recordar y otra, sin ser catastrófica, más bien para olvidar. Cuarenta partidos dan para mucho, para tocar un extremo y en pocos meses encontrarte en el contrario. Ocho victorias, trece empates y diecinueve derrotas, nada más y nada menos que suponen un bagaje más bien pobre de treintaiséis puntos en Liga de ciento catorce posibles –dos encuentros son los dos recién jugados de Copa-.

 

No hace falta decirle a ningún aficionado del Valladolid que la añada es bastante mejorable. Un final de temporada en el que el Pucela ya estaba salvado a tres jornadas del final, el 11 de mayo, y una campaña que ha empezado bastante peor de lo que se esperaba han terminado con un 2013 más bien pobre.

 

Por otro lado, en el del vaso medio lleno, está precisamente la salvación que culminaba una temporada mágica comandada por Miroslav Djukic y en la que el seguidor blanquivioleta había disfrutado de lo lindo. Revelaciones como la de Patrick Ebert o Antonio Rukavina, algunos partidos brillantes como el 6-1 al Rayo y el 1-2 en el Sánchez Pizjuán o el hecho de volver a recibir a Madrid y Barcelona en Zorrilla han sido algunos de los hitos a recordar.

 

Está claro que el pasado fue brillante y el presente no, pero solo queda esperar que 2014 vuelva a ser un año para recordar, porque de no serlo significaría que el Valladolid podría dar con sus huesos en Segunda División.