UGT Valladolid critica la "nula negociación" del decreto presentado por Sacyl que unificará las dos áreas de salud

UGT ha mostrado su oposición al decreto presentado por la Gerencia de Sacyl con el que pretende unificar las áreas de Valladolid Este y Oeste en una sola, llamada 'Complejo Asistencial Universitario de Valladolid', al considerar "nula" la negociación de las cláusulas con la mesa sindical.

El sindicato en Valladolid remarca que dicha unificación solo servirá para "cambiar los nombres de los cargos directivos" y que, además, la propia gerencia se contradice porque, por un lado, pretende unificar las áreas para mejorar los recursos y, por otra, "hace cortijos" con el área de gestión clínica.

  

Así lo ha expresado este viernes el secretario de Organización Sindical y delegado de Personal de la sección Este del Sacyl, Javier Garrido, quien entiende que el único argumento "objetivo" que da la gerencia para proceder a la unificación, que es del aumento de la población, está "completamente equivocado" porque en Valladolid se ha producido un descenso de la misma.

  

Además, considera que aglutinar el Clínico, el Río Hortega, el Hospital de Medina del Campo y los centros adscritos a los mismos creará una "confusión" a los pacientes, que perderán "sustancialmente" el derecho a elegir centro de salud, y califica al borrador del decreto de "poco claro".

 

EMPEORAMIENTO DE SALUD

  

Por otro lado, Garrido ha mostrado su "preocupación" por la salud de los trabajadores sanitarios, quienes podrán ser destinados a cualquiera de los centros, afectando así a su movilidad. Además, ha denunciado la potestad "ilimitada" de los gestores de las áreas clínicas para modificar horarios y condiciones laborales, las cuales tendrían que pasar antes por los sindicatos para ser negociadas, algo que todavía "no ha ocurrido".

  

La secretaria regional de la Federación de Sanidad de Servicios Públicos de UGT, Nieves Martínez, ha insistido en que, con esta unificación, se modificará la representación sindical en los centros sanitarios, lo que implicará la "pérdida de delegados y un menor control de la prevención de riesgos laborales", además de hacer una bolsa de empleo "más opaca y complicada" de controlar.

  

Por todo esto, y ante la "incertidumbre" que desprende el decreto, que, a ojos de UGT, no especifica unos criterios objetivos y reales, así como tampoco explica cómo afectará a atención primaria, Javier Garrido ha pedido, en nombre del sindicato, que los sanitarios se impliquen para defenderse de la "privatización" y de la "mercantilización" de la sanidad.