UCCL advierte que en 2017 puede desaparecer el cultivo de tabaco en la provincia

Campo de cultivo.

La Unión de Campesinos UCCL exige implicaciones de las administraciones y apoya la moción que los grupos Popular y Ciudadanos presentarán en el ayuntamiento de Candeleda el próximo lunes. 

El cultivo del tabaco se estableció en la comarca abulense del Valle del Tiétar hace casi cien años. Según describen  diversos documentos existentes en los archivos municipales de Candeleda, ya se cultivaba en el año 1920. Al menos en una decena de municipios de la Andalucía de Ávila, el cultivo llegó a su cenit en la década de los 40 del pasado siglo, después de la guerra civil española.

 

Tal fue el grado de importancia, que en el término municipal de Candeleda se construyó el histórico edificio del Centro de Fermentación de Tabaco. En dichas instalaciones no solo se compraba y fermentaba el tabaco producido en Candeleda y comarca, sino que también sirvió de base en la experimentación de la mejora genética de las cepas de la planta del tabaco, adaptando las variedades entonces existentes a las demandas de los mercados y de una agricultura cada vez más mecanizada y profesionalizada.

 

Ese entorno natural tan privilegiado, acompañado de un clima templado, ha hecho del cultivo del tabaco en sus diferentes variedades, negro (variedad Burley) y rubio (variedad Virginia) uno de los motores económicos de Candeleda  a lo largo de varias décadas.

 

Fue a raíz de la entrada de España en la Unión Europea, en el año 1986, cuando se creó la empresa semipública CETARSA, la cual ha venido comprando casi el 90% de la producción tabaquera de España. En  la actualidad es la única empresa compradora de tabaco de la variedad Burley. Mientras en la década de los años 90 el precio medio comercial del tabaco Burley era aproximadamente 450 pesetas/kg (2,7 euros/kg), en la campaña 2015 los cultivadores de dicho tabaco han recibido 1,48 euros/kg, diferencia de precio que  es achacable, principalmente, a la retirada de las ayudas comunitarias.

 

Desde UCCL se estiman en tres mil los jornales necesarios para cubrir el cultivo del tabaco en Candeleda, único municipio de Ávila, y también de Castilla y León, en el que aún perdura dicho cultivo. La reducción del cultivo ha sido fulminante en los últimos años. Así, mientras en la década de los 70 había más de un millar de cultivadores de tabaco en el Valle del Tiétar, con una producción de 1.200.000 kg, en la actualidad sólo quedan 50 productores, con una contratación de 230.000 kg, y una superficie de cultivo que no supera las cien hectáreas.

 

UCCL considera un golpe a traición, máxime tratándose de una empresa semipública, el hecho de que CETARSA haya comunicado a los cultivadores el pasado lunes la reducción del 50% en la contratación de tabaco para la campaña 2016, y del 100% para la siguiente, con lo cual en el 2017 desaparecía el simbólico y centenario cultivo. Comunicación que se realiza cuando los agricultores ya habían comenzado a adquirir materiales y otros artículos para iniciar la fase de semilleros.

 

UCCL solicitará la mediación de las distintas administraciones públicas para que no se cumpla la decisión de CETARSA de aplicar las reducciones indicadas. También apoya la moción que los grupos Popular y de Ciudadanos llevarán al pleno del Ayuntamiento de Candeleda del próximo lunes, el cual se celebrará a las 10 horas.