Tudanca: "Los ataques del PP son síntoma de que, por primera vez en muchos años, ven un riesgo de perder el poder"

El secretario regional y portavoz del PSOE en Cortes, Luis Tudanca

El secretario regional del PSOE y candidato a presidir la Junta de Castilla y León, Luis Tudanca, repasa en esta entrevista la situación de su partido y la del PP como rival político y gobierno en las instituciones. "En esta legislatura se ha notado mucho que hemos tenido un presidente que no quería serlo, que le obligaron", dice.

 

TUDANCA, EN FRASES

 

- "Yo quiero liderar esta Comunidad. Con mucha humildad, sabiendo que el momento todavía va a ser difícil y las necesidades de Castilla y León son tantas que van a requerir tiempo... lo que quiero es la confianza mayoritaria de los ciudadanos"

 

- "En todo este tiempo el PSOE ha cometido errores a nivel autonómico y general, y los hemos pagado donde los pagan los partidos políticos, en las urnas. No he llegado para mirar al pasado, sino para mirar al futuro"

 

- "El PSOE tuvo el primer gobierno de Castilla y León y lo perdió, entre otras cosas, por hacer un ejercicio ejemplar de honradez por Demetrio Madrid y su dimisión, que fue utilizado de forma absolutamente repugnante por el entonces líder de la oposición, el señor Aznar"

 

- "Hay múltiples encuestas de medios de comunicación, pero no necesito una encuesta para saber cuál es el ambiente político y social en Castilla y León y fuera"

 

- "Es cierto que voy a presentarme a unas elecciones con apenas siete meses, pero es tiempo suficiente para construir un proyecto alternativo y solvente, capaz y ejemplar"

 

- "El PSOE ha hecho los deberes y nos hemos colocado en una buena posición para disputar el gobierno en un momento en que se han invertido las tornas porque en el PP, además de salpicado por gravísimos casos de corrupción, tienen enormes disputas internas y están ocupados en sus luchas internas y no en gestionar bien el final de legislatura"

 

- "Tenemos candidatos elegidos democráticamente y no por un dedo ejecutor de tres o cuatro en torno de una mesa y eso nos permite ser una alternativa. Hemos hecho una importante renovación y la renovación nos da una ventaja competitiva"

 

- "Hay que establecer mecanismos para en el caso de los imputados por casos de corrupción abandonen de manera inmediata sus puestos, y se puede hablar de un mecanismo que permita restablecerlos"

 

- "Es la responsabilidad del PP, su tolerancia en la corrupción, y una responsabilidad mayor, ahondar en el descrédito de la política y de las instituciones porque probablemente estén interesados también en fomentar este descrédito de la política"

 

- "Una de mis primeras decisiones va a ser revertir el modelo e privatización del Hospital de Burgos. Hemos dado decenas y decenas de millones de euros de todos para el beneficio de empresas que gestionan hoy un servicio público"

 

- "La Ciudad del Medioambiente no existe. No hay que hacer nada... Sobre todo, no volver a cometer el mismo error, no volver a hacer una política especulativa"

El secretario regional del PSOE repasa el proceso que los socialistas de Castilla y León han superado para renovarse y dejar atrás las luchas internas, un camino que asegura les ha dejado en posición de ventaja ante el PP, "salpicado por gravísimos casos de corrupción, que tiene enormes disputas internas y está ocupado en sus luchas internas y no en gestionar bien el final de legislatura que sigue siendo muy importante". Con esos avales se presenta a unas elecciones en las que tiene expectativas para el cambio y lograr el gobierno de la Comunidad después de casi tres décadas. 

 

 

¿Apostaba usted porque las primarias, que parecía que iban a terminar de romper el PSOE, lo cosieran de otra manera? ¿O el problema era otro?

Más democracia y más participación siempre sirven para fortalecer las organizaciones. Hemos aprendido de lo que nos pedía la gente a los partidos políticos, de la demanda de los militantes y hemos hecho el proceso de elección más democrático que haya hecho partido alguno en esta comunidad autónoma. Y eso sirve para fortalecer la legitimidad de quien sale elegido y sirve para unir al partido que era el mayor objetivo. Una organización unida que comparte un objetivo común es la mejor manera de servir los intereses, que en nuestro caso son los de la gente de esta comunidad.

 

¿Qué partido se encontró? ¿Desunido?

No hay que esconder que el PSOE venía de un tiempo de muchas dificultades. Pero bueno... En todo caso, nos presentamos a un año electoral, a un año complicado con los deberes hechos. Desde el momento de mi elección me he encontrado con toda la colaboración y participación de todos los militantes y de todos los cargos públicos y orgánicos que están ayudando a fortalecer este proyecto.

 

Sin embargo, hay problemas en provincias que se pueden ir de mano... Ávila, Burgos, Zamora, dónde parece que sigue habiendo una cierta división.

No, no, no. Lo que hay es pluralidad en el PSOE. En nuestro partido siempre la va a haber, y siempre ha habido y va a haber debate.

 

Pluralidad ya la había antes cuando había gestora en Ávila o Zamora...

Pero se va a resolver. Acabamos de convocar primarias en Ávila y a partir de esta remodelación del funcionamiento interno del partido todas las decisiones importantes las van a tomar los militantes votando de forma directa a sus candidatos y líderes orgánicos, y eso va a ser así y se irán resolviendo los problemas. En cada provincia lo que está haciendo la gente es trabajar para ofrecer un proyecto alternativo de cambio, progresista en cada Ayuntamiento, en cada provincia y en la Comunidad.

 

En Valladolid también ha habido bastantes desencuentros. ¿Va a haber paz con la llegada de Puente?

Sí, pero la hay, la ha habido y la va a haber. Ahora mismo tenemos un candidato como en el resto de las ciudades, elegido de forma directa por los militantes que cuenta con el respaldo de todo el partido y están trabajando en escuchar, en proponer y lograr un cambio que es muy necesario en Valladolid donde llevamos demasiado tiempo con un gobierno agotado, que no dialoga, que no lidera y que no soluciona los problemas. Las primarias todo el mundo las ha respetado.

 

Usted ha hablado con Cecilio Vadillo, que era el más guerrero, y parece que ha habido un cambio de actitud. ¿Le ha pedido tranquilidad?

He hablado con la inmensa mayoría. Todo el mundo ha puesto mucho de su parte siendo consciente de que es un momento muy complicado y que el PSOE se tenía que dedicar a dejar de pensar en sí mismo y a pensar en los problemas de la gente que hay fuera del partido. En el partido yo no me he encontrado a nadie desde que he llegado a la secretaría general que no esté pensando en el interés general.

 

¿Juanjo Zancada y Vadillo pensaban también en el interés general?

Sí, sin duda ninguna.

 

 

Esto parecen los resultados de la famosa bicefalia. Con el tiempo parece que aquello no fue una buena idea...

Las bicefalias en el PSOE nunca han salido bien del todo. En todo caso, insisto, la cuestión no está en quien lidera sino en cómo se elijen los liderazgos y cómo se gestionan. Si se elijen democráticamente, que no hay ningún partido que los elija de forma más democrática y participativa que el partido socialista, y además se gestionan con diálogo, con naturalidad y pensando en el interés del partido y general de los ciudadanos, la gente responde.

 

¿Le hubiera gustado tener más tiempo para la propuesta que para restañar heridas?

No. Yo lo dije antes, y lo he cumplido después. Dije que no iba a destinar ni un solo minuto que no fuera trabajar por una alternativa para Castilla y León y a eso me he dedicado. No he perdido ni un minuto en ocuparnos más de nosotros mismos.

 

¿Las cosas han vuelto a su cauce de forma natural? Resulta difícil de creer por los antecedentes y cómo funcionan los partidos...

Lo hemos hecho con mucha naturalidad, con mucha rapidez y mucha responsabilidad de todo y de todas, siendo conscientes de las dificultades que teníamos por delante, por el momento decisivo que viven la sociedad y las instituciones y las dificultades y penurias en muchas familias. Si había algo que teníamos que aprender era a hacer autocrítica, a escuchar, a aprender de los errores y a no perder más tiempo en nosotros mismos. Estas cosas son labor de todos y si no pone todo el mundo de su parte es imposible. Hoy podemos decir que el PSOE tiene los deberes hechos y nos estamos ocupando única y exclusivamente del futuro de esta sociedad.

 

¿Qué piensa de los que le piden que retirara a Óscar López como prueba de que el PSOE de Castilla y León era otra cosa?

El PSOE se ha renovado profundamente en sus liderazgos.

 

Pero Óscar López sigue...

Sí, Óscar López y Julio Villarrubia... los cargos públicos siguen.

 

¿Van a seguir?

Lo decidirá el conjunto del partido. Lo que quiero es que todos los cargos públicos del PSOE hagan su trabajo. Lo que sí les voy a pedir a todos es que siempre sean leales al ideario del partido, que trabajen en las propuestas y soluciones y que sirvan a los ciudadanos desde el primer momento en que son elegidos y hasta el último. En política nadie debería estar eternamente, yo tampoco lo pretendo, pero hasta el último día me voy a dejar la piel por trabajar por Castilla y León y sus ciudadanos.

 

El secretario regional del PSOE, durante la entrevista con TRIBUNA.

 

¿Se ve usted ganador o se conforma con reducir la mayoría y el poder del PP en las instituciones?

Yo quiero liderar esta Comunidad. Con mucha humildad, sabiendo que el momento todavía va a ser difícil y las necesidades de Castilla y León son tantas que van a requerir tiempo... lo que quiero es la confianza mayoritaria de los ciudadanos. Es necesario. En Castilla y León seguimos hablando 28 años después de despoblación, de éxodo de la juventud, de industrialización, de desigualdades, de falta de vertebración... ese es el síntoma de un fracaso, por eso me parece urgente, me parece necesario un cambio en el Gobierno autonómico. Si ofrecemos un proyecto de cambios en la política. Si demostramos que somos honrados, ejemplares, y construimos una alternativa de izquierdas estoy convencido de que el PSOE puede obtener un resultado que le permita liderar el gobierno autonómico.

 

¿No se ha perdido mucho tiempo en guerras internas para obtener una imagen de cambio?

Dí el paso adelante cuando lo dí. En todo este tiempo el PSOE ha cometido errores a nivel autonómico y general, y los hemos pagados donde los pagan los partidos políticos, en las urnas. No he llegado para mirar al pasado, sino para mirar al futuro. Al futuro del partido y al futuro de Castilla y León.

 

Cómo es ese futuro después de unos años muy difíciles para un partido del que se dice que está agotado, fracturado, apabullado por Podemos...

El partido socialista, primero, es el partido que más ha hecho por este país. También el partido que en esta comunidad estuvo en el origen de su construcción. Tuvo el primer gobierno de Castilla y León y lo perdió, entre otras cosas, por hacer un ejercicio ejemplar de honradez por Demetrio Madrid y su dimisión, que fue utilizado de forma absolutamente repugnante por el entonces líder de la oposición, el señor Aznar. Siempre hemos estado por una política constructiva y de acuerdos en temas de Comunidad en algunas políticas, y también de una crítica de la incapacidad de los gobiernos de la derecha. Por eso me parece que somos una alternativa real y creíble. En todo caso, nunca me asustará la democracia: el resultado será la voluntad de todos y de todas. Mi obligación, mi responsabilidad, mi aspiración, mi ilusión es que encuentren en nosotros esa alternativa creíble, seria, que cree un proyecto ilusionante, y lo podemos hacer porque esta Comunidad tiene grandes oportunidades que no han sido aprovechadas.

 

Manejan algún dato interno, que llegada esta época es casi de obligado cumplimiento...

No, no, no tenemos encuestas internas. Hay múltiples encuestas de medios de comunicación, pero no necesito una encuesta para saber cuál es el ambiente político y social en Castilla y León y fuera. No hay más que hablar con la familia de uno que no se dedica a la política, con los amigos y compañeros de trabajo, pasear por una calle, entrar en un bar... para saber que hay un cabreo con la política, con la actitud de algunos políticos, cabreo con la corrupción que ha afectado de forma muy grave a esta comunidad, y un hartazgo: contra lo que más tiene que luchar el PSOE en esta Comunidad es contra la resignación, una resignación que se ha esforzado en contagiar el PP haciendo creer que los problemas que aquejan a Castilla y León son inevitables y que no se puede hacer nada para solucionarlos. Y claro que se puede.

 

Poca vanidad acumula. ¿No viaja con usted la imagen de estos primeros, pocos, meses de candidatura, de recién llegado?

A mí no me preocupa la imagen personal, nunca me ha preocupado, me preocupa y me ocupa que vean en mí y en mi partido un liderazgo y un proyecto político que sea capaz de resolver sus problemas. Es cierto que voy a presentarme a unas elecciones con apenas siete meses, pero es tiempo suficiente para construir un proyecto alternativo y solvente, capaz y ejemplar. Esa es la imagen que sí me preocupa que traslademos desde el PSOE. Pero no necesito saber cada semana el porcentaje de conocimiento o si estamos un punto arriba o abajo en las encuestas. Siempre he vivido pensando que con el trabajo al final llegan los resultados, me voy a dedicar a trabajar y luego los ciudadanos que juzgue.

 

Con imagen o sin imagen, desde el PP le han apuntado a usted directamente casi desde el primer momento. ¿Tiene sensación de desprecio por parte de algunos dirigentes de este partido?

Eso es síntoma del nerviosismo del PP en una Comunidad en la que por primera vez en muchísimos años ven un riesgo cierto de perder el poder, que es lo único que les importa. No les importa el resultado electoral, el deterioro del empleo, sino sostener un entramado de poder. Y están preocupados porque ven que el PSOE ha hecho los deberes y nos hemos colocado en una buena posición para disputar el gobierno en un momento en que se han invertido las tornas porque en el PP, además de salpicado por gravísimos casos de corrupción, tienen enormes disputas internas y están ocupados en sus luchas internas y no en gestionar bien el final de legislatura que sigue siendo muy importante. Aunque haya elecciones la hipoteca hay que seguir pagándola, las familias siguen pasando dificultades, el sufrimiento no para, hay que abrir los comercios...

 

El escalón entre ambos partidos sigue siendo muy alto según los últimos resultados electorales. ¿Cómo lo van a limar?

Sin duda lo es, pero ese escalón hoy no tiene nada que ver con el que había hace tres años y medio. El desgaste del PP en esta Comunidad es brutal por los casos de corrupción, por su incapacidad para resolver problemas, por el desgaste de sus políticas. En esta legislatura se ha notado mucho que hemos tenido un presidente que no quería serlo, que le obligaron. Ha habido una absoluta dejadez y una falta de liderazgo político y eso ha afectado a las políticas públicas. Esta derecha de Castilla y León es la misma.

 

Pero ustedes también han sufrido un importante desgaste todos estos años...

Sí, sí, nosotros hemos tenido el desgaste nacional. En Castilla y León nosotros sí tenemos trayectoria, ejemplar, hemos gobernado ciudades importantes, hemos estado en el origen de la construcción de esta Comunidad. Hemos sido ejemplares y cuando ha habido que ser responsable en asuntos de comunidad lo hemos sido, cuando hemos tenido que ser duros con las políticas del PP lo hemos sido... lo que no tenemos es mochila. Hemos tenido una comportamiento ejemplar en la lucha contra la corrupción en la ejemplaridad de nuestros cargos públicos ante un Gobierno absolutamente agotado.

 

¿Dónde va a dar el salto el PSOE para acortar ese escalón?

El panorama es de esperanza, de cambio en numerosísimas ciudades y en el Gobierno autonómico, pero para eso tenemos que crecer. Procuro pensar menos en encuestas y expectativas electorales que en el conjunto de la alternativa política. Sin esa alternativa es imposible que lleguemos a ningún sitio. Tenemos candidatos elegidos democráticamente y no por un dedo ejecutor de tres o cuatro en torno de una mesa y eso nos permite ser una alternativa. Hemos hecho una importante renovación y la renovación nos da una ventaja competitiva.

 

¿Se pueden reconquistar algunas plazas perdidas como León o Palencia?

Sí, sí, sí. Ahora mismo, tenemos expectativas electorales en todas las capitales de provincia.

 

¿En qué basan esas expectativas?

Hay enceustas de medios de comunicación, hay un escenario de fragmentación, la debilidad interna del PP, el agotamiento de muchos proyecto, de líderes y candidatos...

 

Dentro de esas expectativas, hay una formación como Podemos que parece que va a entrar. ¿Cuentan con ello en sus cálculos?

Soy un profundo defensor de la democracia y no me estorba que haya nuevos partidos políticos, será lo que los ciudadanos decidan. No sé cuál va a ser la traslación del Podemos a las instituciones, tenemos que esperar a sus candidatos y propuestas. A día de hoy para Castilla y León la única propuesta es que piden la autonomía leonesa. El secretario provincial de IU Burgos que ha sido fichado por Podemos para compartir el liderazgo sabrá cuál será el diseño de la Comunidad. No me preocupa tanto discutir sobre la composición de las instituciones, sino que me preocupa debatir sobre el proyecto de futuro de Castilla y León. Nosotros tenemos muchas propuestas y estamos elaborando un programa participado. Yo sé cuál es el del PP y no lo comparto, no me gusta, es un proyecto de resignación.

 

¿Hace matemática electoral sobre la posibilidad de descabalgar al PP con un pacto con otras fuerzas?

Vamos a esperar al día después. Los acuerdos son el día después de las elecciones, no el día antes. Yo primero quiero presentar un proyecto político que tenga la confianza mayoritaria de los castellanos y leoneses.

 

 

Preocupa la corrupción. ¿Va a hacer algo para que los cargos públicos imputados tengan que dejar su puesto de manera definitiva?

Hemos propuesto en las Cortes y en el Congreso medidas de lucha contra la corrupción y regeneración democrática y reformas institucionales que pretenden más participación, democracia y transparencia, y lucha contra la corrupción. Hay mecanismos preventivos y punitivos que tienen que ver con reformas judiciales, con limitación de mandatos, con la transparencia de los partidos, con la transparencia en la subcontratación... Hay que establecer mecanismos para en el caso de las imputados por casos de corrupción abandonen de manera inmediata sus puestos, y se puede hablar de un mecanismo que permita restablecerlos.

 

¿En qué punto procesal pondrían la línea?

Hemos dicho que parece una frontera sensata la apertura del juicio oral. En Salamanca tenemos un ejemplo ejemplar de cuál es el comportamiento de un cargo público, la senadora salmantina Elena Diego, que ante un tema judicial que nada tiene que ver ni en nada se parece a los casos de corrupción que están salpicando al PP, ni en proporción ni en gravedad, y ya ha tomado la decisión que le honra para no perjudicar a su propio partido y para que que las instituciones ganen credibilidad, de abandonar su cargo. Es una gran diferencia entre como actúa el PSOE y cómo lo hace el PP de Salamanca que no se sonroja al reconocer la veracidad de unos ‘papeles’ que prueban financiación irregular en sus campañas electorales.

 

¿Eso afecta también a las autonómicas de aquel año?

Las elecciones de 1999 eran municipales y autonómicas y esa posible financiación irregular afectabaa a la campaña municipal de Salamanca y a la campaña autonómica, era la misma. Esa campaña electoral que estaba gestionando en el PP el señor Fernández Mañueco en Salamanca era municipal y autonómica y esos fondos en 'b', esas donaciones que supuestamente recibían, que han reconocido, afectaban a ambas campañas. De ser cierto, y ellos lo han reconocido, el PP hizo trampas, concurrió dopado a aquellas elecciones. Y eso es lo peor que se puede hacer en una democracia. Concurrir dopado y con dinero en 'b'.

 

Los responsables siguen sin dar explicaciones semanas después...

Me parece dramático y repugnante que no haya ninguna explicación ni ninguna asunción de responsabilidades: que no pase nada. Eso es lo que los ciudadanos no entienden. Es la responsabilidad del PP, su tolerancia en la corrupción y una responsabilidad mayor, ahondar en el descrédito de la política y de las instituciones porque probablemente estén interesados también en fomentar este descrédito de la política. La derecha en esta Comuniad y en España probablemente tiene otras herramientas para detentar el poder, pero la gente trabajadora solo tiene las instituciones y la política para defenderles y defender el interés general. Por eso al PP le importa tan poco la lucha contra la corrupción y el descrédito de la política.

 

¿Va a darle la vuelta a muchas medidas del PP si llega a la presidencia de la Junta?

Sin duda.

 

¿Cuál es la primera que tiene apuntada?

Esta es la típica pregunta sobre la primera decisión. Es verdad que hay mucho por hacer, medidas urgentes para paliar los efectos de los recortes de las políticas del PP y otras que van a requerir más tiempo, como el cambio en el modelo económico. Una de mis primeras decisiones va a ser revertir el modelo e privatización del Hospital de Burgos. Hemos dado decenas y decenas de millones de euros de todos para el beneficio de empresas que gestionan hoy un servicio público, la salud de todos, y todo ese dinero que ha ido a las cuentas de resultados de empresas ha permitido que sucedan cosas como la de la sanidad salmantina, donde aumentan las listas de espera y se recorta personal, una gestión espantosa de las urgencias. Lo que está haciendo el PP es dar dinero a las empresas del Hospital de Burgos y detraerlo de la sanidad pública de todos los castellanos y leoneses.

 

¿Levantará las alfombras o las dejará puestas en su sitio sin airear lo que encuentre?

Mi compromiso con la transparencia es irrenunciable.

 

¿Caiga quien caiga?

Caiga quien caiga. Debemos ser ejemplares, debemos ser transparentes. Mi compromiso es liderar una Comunidad ejemplar en su forma de financiarse y gestionar. El dinero es de todos y todo el mundo tiene derecho a saber cómo se contrata a quién se contrata y se va a saber si lideramos el gobierno autonómico. Ninguna institución debe esconder a qué se destina el dinero: si hay algo que necesita ser escondido, es que no se tendría que haber hecho.

 

¿Qué va a hacer con la Ciudad del Medio Ambiente de Soria?

La Ciudad del Medio Ambiente no existe. No hay que hacer nada... Sobre todo, no volver a cometer el mismo error, no volver a hacer una política especulativa. No volver a enterrar decenas de millones de euros en un monte buscando la especulación urbanística, que deterioran el medioambiente y no generan oportunidades. Esta es otra de las consecuencias co las que ha gestionado el PP los proyectos. No hay que seguir buscando subterfugios que permitan justificar una decisión incorrecta.