TS inadmite un recurso de Uralita contra el pago de 1,5 millones a 19 trabajadores, uno de Valladolid

Ha declarado firme la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid del 27 de junio de 2013 por la que establecía una indemnización de un millón y medio de euros a 18 trabajadores.

La Sala de lo Social del Tribunal Supremo ha inadmitido el recurso de casación para la unificación de doctrina presentado por la empresa Uralita y ha declarado firme la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid del 27 de junio de 2013 por la que establecía una indemnización de un millón y medio de euros a 18 trabajadores y familiares de la fábrica de Getafe y uno de Valladolid afectados por el amianto.

  

Según la Asociación de Víctimas del Amianto (Avida), la sentencia del Tribunal Supremo "es de gran relevancia" puesto que abre el camino a las reivindicaciones de otros muchos trabajadores afectados y de sus familias contra las empresas que utilizaron este material durante la segunda mitad del siglo pasado "y que no adoptaron las necesarias medidas de seguridad para preservar la salud de sus empleados".

  

En la demanda, presentada el 8 de abril de 2011 por los abogados de la asociación, se reclamaba una indemnización por los daños a la salud producidos a los trabajadores de las fábricas que Uralita tenía en Getafe y Valladolid, según ha recordado este lunes la asociación en un comunicado.

  

Tras la sentencia del Juzgado de 1ª Instancia y el posterior recurso, el TSJM estableció una indemnización total de más de millón y medio de euros para los 19 afectados y los familiares de los trabajadores ya fallecidos.

 

Entonces, Uralita presentó un nuevo recurso, que ha sido inadmitido por el Tribunal Supremo, haciendo firme la sentencia del TSJM, por lo que desde la asociación han asegurado que esta es la primera sentencia firme contra la empresa de un juicio colectivo en España.

  

En estos momentos, Avida tiene varios procedimientos abiertos contra distintas empresas que han trabajado con amianto "y que han causado que sus trabajadores y miembros de sus familias hayan contraído enfermedades relacionadas con este material, que en algunos casos les ha provocado la muerte".

  

De hecho, tan solo cinco trabajadores, "de los 19 representados en la demanda, han sobrevivido, y son ahora sus familiares quienes pueden ver como la justicia condena a los responsables de sus dolencias".