Troitiño saldrá este miércoles de la cárcel en Inglaterra

Libertad sin fianza decretada por la justifica británica tras la resolución de Estrasburgo en el caso de Inés del Río. 

El etarra Antonio Troitiño, condenado a 2.700 años por 22 asesinatos cometidos por el sanguinario 'comando Madrid' de ETA, abandonará previsiblemente este mismo miércoles la prisión de Long Lartin, en el condado de Worcestershire, en el centro de Inglaterra, según han informado a Europa Press fuentes judiciales.

 

El Tribunal Superior de Londres ha ordenado la puesta en libertad sin fianza de Troitiño, que fue arrestado en Londres el 29 de junio de 2012, tras la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) con sede en Estrasburgo sobre la denominada 'doctrina Parot'.

 

Tras esta decisión de la Corte londinense, Troitiño saldrá previsiblemente de prisión este mismo miércoles aunque deberá presentarse diariamente en una comisaría de Londres que determine el magistrado.

 

La Corte británica ha dado un plazo de una semana a la Audiencia Nacional para que confirme si quieren hacer efectiva la euroorden contra el histórico miembro del 'comando Madrid' de ETA.

 

Antonio Troitiño Arranz, alías 'Miguel Ángel', fue arrestado en Londres el 29 de junio de 2012 y se encontraba en busca y captura desde el 20 de abril de 2011 tras ser puesto en libertad sólo siete días antes.

 

Logró fugarse aprovechando un error de la Audiencia Nacional, que le descontó el tiempo pasado en prisión preventiva del límite máximo de estancia en la cárcel (30 años) y no del conjunto de sus condenas. Aunque la polémica decisión fue subsanada una semana más tarde mediante la aplicación de la 'doctrina Parot', para entonces Troitiño ya se había escapado.

 

La Audiencia Nacional acordó entonces revocar la puesta en libertad y dictó una orden de búsqueda y captura contra él. Esta decisión fue adoptada por la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, la misma que acordó su puesta en libertad, tras reunirse de forma urgente.

 

El etarra, condenado a más de 2.700 años de prisión por 22  atentados cometidos como miembro del 'comando Madrid', entre ellos el perpetrado en 1986 en la plaza de República Dominicana de Madrid, en el que fallecieron 12 guardias civiles (el mismo por el que fue condenada Inés del Río), fue puesto en libertad tras pasar 24 años en prisión, pero no tendría que haber salido a la calle hasta 2017.

 

CUMPLIÓ UN AÑO POR CADA MUERTE 

 

El histórico etarra Antonio Troitiño Arranz salió de prisión tras cumplir algo más de un año por cada uno de los 22 asesinatos perpetrados entre 1983 y 1986 por los que fue condenado a un total de 2.746 años, según los datos recogidos por Europa Press.

 

El primer atentado mortal por el que fue condenado se produjo el 26 de octubre de 1983 en Irún cuando ETA asesinó al carnicero Lorenzo Mendizábal. Fue tiroteado cuando despachaba a sus clientes en su establecimiento. Por esta acción, Troitiño fue condenado a 20 años de cárcel en 1988.

 

El 14 de junio de 1984 participó en el asesinato del guardia civil Ángel Zapatero Antolín en San Sebastián. En aquel atentado con bomba lapa resultó herido un niño de 14 años. Por estos hechos la Audiencia Nacional condenó al terrorista a 29 años de cárcel en 1988.

 

Un año después la Audiencia Nacional le condena a otros 87 años de prisión por ametrallar al teniente coronel del Ejército de Tierra Carlos Vesteiro, al comandante Ricardo Saénz de Ynestrillas y al soldado conductor Francisco Casillas el 17 de junio de 1986 en Madrid.

 

La máxima pena impuesta a este terrorista fue ese mismo año 1989 cuando fue condenado a 2.232 años de cárcel por el atentado perpetrado en la madrileña Plaza de la República Dominicana donde murieron 12 guardias civiles y otras siete personas resultaron heridas el 14 de julio de 1986. Los terroristas colocaron una furgoneta bomba cargada con cinco ollas a presión cargadas de explosivos.

 

En 1990 la Audiencia Nacional le condena a 378 años de cárcel por el atentado contra un Land Rover de la Guardia Civil perpetrado el 25 de abril de 1986 en la calle de Juan Bravo de Madrid. Murieron cinco guardias civiles y otros cuatro resultaron heridos. Además hirieron también a siete viandantes.