Triunfo sin discusión del Fundación Grupo Norte en Vigo

El conjunto vallisoletano se impuso de principio a final cuadro gallego y ganó sin complicaciones (46-65).

 

 

65- FUNDACIÓN GRUPO NORTEHighcock (16), Ruiz (6), Robles (0), Prieto (15), Carrión (18) –cinco inicial- Pérez (0), Sánchez (0), López (8), Bridge (2)

 

46- AMFIV VIGO: Vilas (7), Rodríguez (0), Envo (13), Alonso (7), Alejos (5) –cinco inicial- Comesaña (0), Ablade (0), Carneiro (0), González (0), Radovich (12), Avendaño (2)

 

POLIDEPORTIVO: Pabellón Bouzas, Vigo.

 

ÁRBITROS: Luque y Marqués (Col. Gallego)

 

INCIDENCIAS: 5ª  Jornada de Liga, última de la primera vuelta de la Fase I. Soria no estuvo convocado por lesión.

Parece que tener incidencias durante el viaje hace que el Fundación Grupo Norte sume un ápice de suerte en los desplazamientos de esta temporada. Y es que, de nuevo, uno de los vehículos del club –el mismo que durante el viaje a Albacete se estropeó- sufrió una avería que hizo que la expedición se viese modificada, aunque la hora prevista de llegada a Vigo no sufrió variaciones de importancia.

 

Pero aparte de lo extradeportivo, el Fundación Grupo Norte consiguió una importantísima victoria en Bouzas ante un Amfiv desdibujado que en ningún momento del partido supo plantarle cara al planteamiento táctico que los técnicos vallisoletanos habían dispuesto. Menos en los primeros segundos del partido donde la primera canasta del Fundación Grupo Norte se vio replicada por un triple de Lorenzo Envo, durante el resto, la supremacía en el marcador la llevaron los del Pisuerga.

 

Se notaba cómo el Amfiv quería anular a los dos hombres más decisivos del Fundación Grupo Norte, Dan Highcock y Lalo Prieto, pero con lo que no contaban era con la actuación del vallisoletano Alberto Carrión, la de Pablo López, ‘Piti’, y la de Sonia Ruiz que, además de encestar seis puntos, dio una clase rápida de lo que es ese juego llamado ‘oscuro’ y que pasa desapercibido para muchos espectadores.

 

Además, aunque el trabajo de toda la plantilla fue excepcional. Junto a los destacados, Robles llevó la dirección y el tempo del partido de forma sobresaliente, y eso que su silla de juego sufrió una avería de importancia, aunque no supuso mayor problema para que pudiese acabar el partido.

 

Ya desde el primer envite del choque, el resultado final del cuarto (13-19) hacía pensar a los hombres de Iglesias que algo no marchaba bien, no sólo por la diferencia que reflejaba el marcador, sólo 6 puntos, sino por las sensaciones de ambos equipos destilaban sobre el parquet de Bouzas. Y es que los pucelanos marcaban su ritmo anotador con cierta facilidad ante, además, una defensa presionante de los olívicos que no conseguía el deseo previsto. Prieto y Highcock encestaban, sobre todo el inglés, pero el que realmente llevaba la batuta en las tareas ofensivas era Carrión, que se hacía dueño y señor de la zona y hacía que los hombres más altos del Amfiv no consiguiesen pararlo.

 

Si en el primer cuarto una posible victoria pucelana iba ganando enteros, al llegar al descanso, ésta se hacía más palpable. El 23-37 que campaba en el electrónico hacía pensar que, prácticamente, los dos puntos iban a ir ‘de viaje con los pucelanos hasta Valladolid.

 

Aunque en la reanudación del encuentro se esperaba una reacción gallega, no hay que olvidar que el Amfiv es un fantástico equipo, ésta no apareció e incluso sus intereses fueron a peor hasta que se llegó al final del partido. Con Prieto y Highcock ya casi en el banquillo, la salida del burgalés ‘Piti hizo no sólo que el listón no bajase, sino que todo lo contrario, aumentó en la parcela defensiva, pero sobre todo, en las segundas ocasiones de tiro que producían los rebotes que cogía y que convertía en canasta.

 

El parcial del tercer cuarto, 9-19, fue totalmente demoledor, lo que hizo que la diferencia se disparase hasta los 24 puntos ante un Amfiv noqueado que no cambiaba su planteamiento táctico, un planteamiento que sólo beneficiaba a los hombres de De Castro y Fernández y que hizo que la comodidad que reflejaba el marcador se viese traducido en la pista por parte de los castellanos, que bajaron el pistón y vieron cómo el resultado parcial de los últimos diez minutos fuese a parar del lado de los gallegos.