Triunfo heróico del Quesos entre el barro de Hernani (22-24)

El VRAC sufrió en Landare Toki frente a Hernani pero un ensayo de Pedro Martín a falta de dos minutos para el final del encuentro le permitió al equipo de Merino sumar todo lo posible. El equipo ya piensa en la Ibérica.


22 - Hernani RT: Iradi, Iñaki Otxotorena, Mikel Orbegozo, Aranburu, Otegi, Casado, Mikel Pérez, Mikel Otxotorena, Martín Collado, Peio Pérez, Olano, Esnal, Etxebarría, Otaegi, Genija. También jugaron: Otaño y Zapiain. 

 

24 - VRAC Quesos Entrepinares: Scott Vessey, Stephen Barnes, Alberto Pastor, Gavidi, Molina, Borja Estrada, Abril, Newton, Gil, Merino, Fernández, Sevillano, Javi Ortega, Rodrigo López, Pedro Martín. También jugaron: Alberto Blanco, Iñigo Ribot, Álvaro Ferrández, Marco Lora y Steffano Tucconi.

 

Parciales: 0-5, min 11: Ensayo de Molina; 3-5, min 19: Transformación de castigo de Genua; 8-5, min 22: Ensayo de Genua; 8-12, min 31: Ensayo de Pedro Martín y transformación de Pablo Gil; 8-19, min 35: Ensayo de Pablo Gil. DESCANSO. 15-19, min 50: Ensayo y transformación de Genoa; 22-19, min 73: Ensayo y transformación de Otaegi; 22-24, min 78: Ensayo de Pedro Martín.

 

Árbitro: Julio César Aguirre (colegio catalán). Amonestó temporalmente a Tucconi.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la duodécima jornada de Liga celebrado en los campos de Landare-Toki.
 


Sangre fría en el momento más decisivo del partido para irse a la cama como líder de la División de Honor. El Quesos se embarró para ganar a Hernani en un partido que tuvo de todo y que decidió Pedro Martín con un espectacular ensayo en los minutos decisivos del encuentro.

 

El estado del césped y la garra de Hernani eran suficientes argumentos para que los queseros llegasen a Landare Toki con la máxima precaución. Un partido engañoso por ser el segundo lejos de Pepe Rojo frente a un rival que este curso se ve inmerso en la pelea de la parte baja. La igualdad de la máxima categoría del rugby nacional no permite relajaciones y tampoco despistes. Nadie regala nada. Y el primer partido de la segunda vuelta pone de manifiesto que hay que sudar cada punto como si fuese el último. Y hasta el último segundo del último minuto. Eso le tocó al equipo de Merino en tierras vascas.

 

El duelo empezó con igualdad, con el VRAC escrutando a Hernani y esperando su oportunidad. El avance quesero con el paso de los minutos fue premiado con un ensayo de Molina sin transformación que daba ventaja inicial cinco arriba al Entrepinares, que volvió a lucir la camiseta azul tras el relevo por el blanco en Sevilla ante la coincidencia con Ciencias. Precisamente la camiseta fue una de las principales diferencias con el partido de hace seis días. Eso, y que el equipo quesero estuvo más frío y a la espera que en tierras sevillanas.

 

Dejó hacer a un Hernani que respondió con puntos y con intensidad para llegar a soñar con la victoria. Incluso a tocarla con la yema de los dedos. Genua se convirtió en la bestia negra del VRAC, aportando para su equipo en todas las partes del césped de Landari con jugadas de todos los colores. Primero fue una transformación de castigo que servía para recortas distancias y después un ensayo que remontaba el try inicial del Quesos. El 8-5 iluminó y despertó a los vallisoletanos que reaccionar con cinco minutos de rugby a muy buen nivel, rugby del mejor Quesos. Del Quesos campeón. Entre Pablo Gil y Perico, el equipo se fue al descanso con ventaja de 11 puntos. Primero con una recuperación de Molina, soberbio en el primer tiempo, que aprovechó Perico con su velocidad y encontró el acierto en el pateo de Gil. Sería Pablo el que dejaría el 8-19 al descanso tras una gran carrera.

 

El segundo tiempo fue de zozobra quesera hasta los minutos de la verdad, cuando el equipo se vio obligado a reaccionar para seguir con los mejores de la Liga. Porque Hernani aprovechó sus bazas: jugaba en casa y sus aficionados apretaban. Hasta el punto de que el colegiado Julio César Aguirre favoreció a los locales en jugadas bastante discutibles. La exclusión de Tucconi lastró al VRAC, que jugó casi el último cuarto del segundo tiempo con un hombre menos. Antes, Hernani había sumado y evitado el cuarto ensayo quesero. Primero con un ensayo y una transformación del enchufado Genua y a falta de trece minutos para el final, con cinco puntos más de Otegi que complicaban el partido y el liderato al conjunto de Merino.

 

Entonces, del barro y la oscuridad apareció la fuerza de un equipo que se negó a rendirse ante las adversidades. Encontró en la figura de Pedro Martín lo que necesitaba para llevarse el partido. Una carrera del internacional quesero, que sentó a seis jugadores antes de alcanzar la línea de marca, fue el epílogo de un encuentro en el que el VRAC pudo hasta con sí mismo. Espera Portugal. Aguarda Lisboa.