Triunfo de garra, lucha y fe ante el Almería para escapar del descenso (1-0)

TRIBUNA

El Real Valladolid dio un paso de gigante hacia la salvación tras completar un buen partido, en el que el tempranero gol de Manucho dio los tres puntos. Los andaluces acabaron con diez por la expulsión de Torsiglieri.

FICHA TÉCNICA.

 

RESULTADO: REAL VALLADOLID, 1 - ALMERÍA, 0 (1-0, al descanso).

 

EQUIPOS:

 

REAL VALLADOLID: Jaime; Rukavina, Rueda, Valiente, Peña; Larsson (Omar Ramos, min.86), Rubio (Fausto Rossi, min.74), Víctor Pérez, Óscar, Guerra (Jeffren, min.73) y Manucho.

 

ALMERÍA: Esteban; Rafita, Trujillo, Torsiglieri, Mané; Tébar, Corona (Azeez, min.82), Suso, Aleix Vidal, Soriano (Zongo, min.60) y Óscar Díaz (Rodri, min.66).

 

GOL:

 

1-0, min.6: Manucho.

 

ÁRBITRO: Fernando Teixeira Vitienes (C.Cántabro). Amonestó a Rukavina (min.5) y a Larsson (min.81) por parte del Real Valladolid. Expulsó a Torsiglieri por doble amarilla (min.24 y 75).

 

ESTADIO: José Zorrilla ante 15.585 espectadores.

El Real Valladolid se impuso este domingo al Almería con resultado de 1-0 merced de un gol de Manucho en el minuto 5 y da un enorme paso adelante en la lucha por la salvación, saliendo momentáneamente de los puestos de descenso a la espera de lo que hagan Getafe y Osasuna. En un choque vibrante los blanquivioleta realizaron momentos de muy buen juego y dejaron ver por momentos la táctica desplegada el año pasado con Djukic.

 

La primera parte comenzó con un ciclón blanquivioleta atravesando el césped del José Zorrilla. Los de Juan Ignacio Martínez agarraron la manija del encuentro desde el primer momento y a consecuencia de ello, después de un gol bien anulado al Almería por fuera de juego en una pájara de los locales, Manucho estrenó el marcador tras un centro desde la izquierda que no llegó a rematar Guerra en el primer palo pero sí el angoleño. Era el 1-0 en el minuto 5 y la cosa no podía empezar mejor.

 

No bajó el pistón el Valladolid con la diana tempranera. Por momentos se veía el juego desarrollado con Djukic la temporada pasada, algo que supieron agradecer los algo más de 15.500 espectadores que animaron sin cesar cada jugada de peligro, que fueron muchas.

 

Cañonazo de Guerra, disparo alto de Álvaro Rubio, paradón de Esteban con lanzamiento de Óscar… En todas estaba Manucho. El delantero firmó uno de sus mejores partidos con el Real Valladolid, y no solo por el gol. Pudo forzar la expulsión de Esteban mediada la primera parte, pero Teixeira Vitienes interpretó que el choque entre portero y delantero fuera del área, cuando el segundo se había quedado solo para rematar, era más cuento que otra cosa.

 

Se gustaba el Pucela con jugadas combinativas y acumulando ocasiones cuando, quizá por pura inercia y en vista de que no llegaba el gol, el Almería decidió que era buen momento para quitarse el polvo y ponerse a jugar. No sufrieron los locales en los últimos diez minutos, pero era evidente que no se veían capaces de aguantar hasta el descanso con semejante nivel.

 

Pero todavía quedaba una larga segunda mitad. Para conseguir los tres puntos había que sudarlos, y el Almería no estaba dispuesto a rendirse de buenas a primeras. Eso sí, la primera mitad comenzó como la primera. El Valladolid apabullaba a su rival y el segundo tanto parecía cuestión de tiempo.

 

Mientras Manucho seguía peleándose con los defensas rivales, en la parte del ataque visitante comenzaron a comprender que el resultado no valía para nada. A punto estuvo Aleix Vidal de establecer el empate con un tiro cruzado tras un pase filtrado entre la ordenada defensa pucelana, pero el balón terminó por marcharse lamiendo el palo.

 

Así las cosas, fueron transcurriendo los minutos con un dominio alterno con mayor insistencia del Pucela, pero sin suerte. Guerra mandó al limbo una ocasión increíble al golepar al aire tras un centro de raso y Rueda se encontró con el palo en una falta magistral al borde del área. Hasta que llegó la expulsión de Torsiglieri.

 

El rojiblanco, revolucionado todo el partido, ya había visto una amarilla en la primera mitad y, después de una brutal entrada, acabó por ver el camino de vestuarios antes de tiempo. Parecía que era cuestión de tiempo que el Valladolid sentenciara, pero no fue así e incluso en los últimos minutos sufrió un poco el público con un par de córners para el Almería.

 

Así las cosas, el Pucela sale por momentos del descenso y salva, por fin, un match ball tras las derrotas ante Sevilla y Real Sociedad, empate frente al Rayo mediante. El próximo domingo, ante el Valencia en casa, será el momento de refrendar sensaciones.