Triunfo contundente del Atlético BM Valladolid

Una acción del partido del Atlético BM Valladolid ante el Alcobendas.

El equipo vallisoletano asfixió en defensa al Alcobendas para romper el partido en el inicio de la segunda parte (38-20).

Atlético Valladolid (38): Javi Díaz (portero), Diego Camino (1), Fernando Hernández (-), Filip Kallman (4), David Fernández (6), Gonzalo Viscovich (3) y Luisma Lorasque (7) -siete inicial- Roberto Turrado (1), Roberto Pérez (1), Alfonso de la Rubia (5), Sebastián Kramarz (1), Sergi Grossi (2), Jose A. Delgado Ávila (-), Daniel Pérez (7), Joel Gómez (-) y César Pérez (portero suplente).

 

BM Alcobendas (20): Carlos Calle (portero), Roberto Giménez (2), Héctor González (2), Gonzalo Velasco (-), Mikel Muñoz (5), Sergio García (1), Javier Barba (1) -siete inicial- Nacho Gimeno (1), Alberto Gómez (1), Antonio Llopis (4), Alberto López (2), Manuel Rodríguez (portero) y Guillermo Pérez (1).

 

Parciales cada 5 minutos: 2-2, 5-4, 8-6, 10-8, 13-9 y 17-10 -descanso- 21-12, 25-14, 27-15, 31-16, 35-18 y 38-20

 

Árbitros: Pablo García y Juan Manuel Vinagre. Excluyeron a Gonzalo Viscovich (9’), Sergio García (21’, 38’), Roberto Turrado (26’), David Fernández (36’), Héctor González (38’), Mikel Muñoz (40’), José Ángel Delgado Ávila (46’), Joel Gómez (49’), Guillermo Pérez (53’)

 

Pabellón: Pabellón Huerta del Rey (Valladolid) ante unos 1.600 espectadores

Triunfo muy cómodo del Atlético BM Valladolid ante el Secin Group BM Alcobendas (38-20) en un partido que se decidió con un par de empujones al final de la primera parte y en el inicio de la segunda. Dos parciales de 5-0 cada uno, provocados por la brillante defensa vallisoletana, dejaron sin opción a un Alcobendas impotente ante el huracán de juego local. El choque se rompió en el minuto 36, con un 23-12 que restó emoción y tensión al resto del partido.

 

Una victoria holgada y contundente que permite al Atlético Valladolid mantenerse firme en la clasificación, a pesar de los triunfos del resto de sus rivales, Bidasoa Irún, Zamora y Ars Palma del Río. Los de Nacho González continúan segundos, a un punto de Irún pero con un partido menos.

 

A pesar de la victoria, salió el Atlético Valladolid algo dubitativo a la pista de Huerta del Rey. Varias pérdidas en ataque y otros errores dejaron 8 minutos iniciales igualados y con pocos goles (3-3). Además, el técnico Nacho González, ya sin Nico López en plantilla, tuvo que variar su habitual defensa de los últimos meses. Probó de inicio con Turrado y Kallman, ayudados por Viscovich y Fernando y más tarde con Ávila, Turrado, Roberto Pérez y Alfonso de la Rubia. El equipo vallisoletano tuvo que adaptarse rápidamente a estas variantes. Pero en pocos minutos se sintió muy seguro.

 

En ataque, el pivote fue para Luisma Lorasque, muy activo durante todo el choque, junto con un acertado David Fernández, y bien acompañados por los goles de los extremos, Dani Pérez, Gonzalo Viscovich y Sergi Grossi. Así, a partir de una inferioridad que dejó el marcador igualado (5-5, minuto 12) el Atlético Valladolid comenzó a aumentar su ventaja poco a poco.

 

Del 11-9 (minuto 22) se pasó a un 15-9 en apenas cinco minutos, con un contundente parcial de 5-0. Los gladiadores azules sacaron provecho de una superioridad con un 2-0 y aguantaron la exclusión de Turrado para mantener su ventaja. Un tanto postrero de Alfonso de la Rubia servía para alcanzar la máxima diferencia hasta el momento (17-10) y llegar al descanso.

 

El huracán del Atlético Valladolid no se detuvo y con un inicio espectacular de segunda parte dejó sentenciado el encuentro. Otro parcial de 5-0, motivado de nuevo por la excelente defensa local llevó el marcador hasta los 11 goles de ventaja del Atlético Valladolid (23-12, minuto 36). Hay que destacar la labor de Roberto Turrado en defensa, muy concentrado y brillante durante todo el choque.

 

La amplia ventaja permitió el debut de Sebastián Kramarz en las filas del Atlético Valladolid, que salió para ayudar en tareas defensivas y también tuvo sus opciones en ataque cuando el partido se rompió definitivamente.

 

A partir de ese momento, el choque perdió intensidad y emoción y transcurrió con diferencias a favor de los vallisoletanos que fueron en progresión hasta alcanzar los 18 goles. El Atlético Valladolid se impuso por un contundente 38-20 final.