Triplete y quinta Champions del Barcelona

Un gol de Luis Suárez, inmediatamente después de un penalti no pitado sobre Pogba, la clave de la final.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

JUVENTUS: Buffon; Lichtsteiner, Barzagli, Bonucci, Evra (Coman, min.89); Pogba, Pirlo, Vidal (Pereyra, min.79), Marchisio; Tévez y Morata. (Llorente, min.85).

  

FC BARCELONA: Ter Stegen; Alves, Piqué, Mascherano, Alba; Iniesta (Xavi, min.77), Busquets, Rakitic (Mathieu, min.91); Messi, Suárez (Pedro, min.96) y Neymar.

 

GOLES.

 

   0-1, minuto 4. Rakitic.

   1-1, minuto 55. Morata.

   1-2, minuto 68. Luis Suárez.

   1-3, minuto 97. Neymar.

 

ÁRBITRO: Cuneyt Cakyr (TUR). Amonestó a Vidal (min.11), Pogba (min.41), por la Juventus, y a Luis Suárez (min.70), por el FC Barcelona.

 

ESTADIO: Olympiastadion de Berlín.

El FC Barcelona se coronó como nuevo campeón de Europa y se llevó el premio doble honorífico del triplete tras ganar este sábado en el Olympiastadion de Berlín con mucho trabajo por 1-3 a la Juventus de Turín italiana, tras una final de mucho nivel e intensidad, donde los azulgranas pasaron más apuros pese a su dominio y donde decidió un gol de Luis Suárez para tumbar a un rival que dio la cara.

  

El Barça cerró un año triunfal y lo hizo tras deshacerse del reto al que le sometió la 'Vecchia Signora', irreductible pese a su teórica inferioridad, pero que no dejó de batallar y que llegó a ser amenaza seria tras el empate de Álvaro Morata. Pero Luis Suárez demostró el porqué de su fichaje para marcar el gol que dio el soñado y ansiado triplete, algo de lo que muchos dudaban a principios de enero tras la polvareda levantada tras caer en Anoeta.

  

El uruguayo se tomó la revancha después de haber pasado por un infierno tras su mordisco a Giorgio Chiellini, pero en el Olympiastadion fue el mejor de la 'MSN', pese al prometedor comienzo de Leo Messi en su faceta de asistente. Se fajó hora y media con dos centrales que intentaron atarle en corto, pero que no pudieron contener toda la salida y espacios que creó, mientras que el argentino se quedó sin marcar por tercera final consecutiva y empatado como 'pichichi' de Cristiano, aunque inició la jugada de los tres goles, el último, casi anecdótico, obra de Neymar.

  

Con todo, el conjunto de Luis Enrique Martínez logró su quinta Copa de Europa y la entrada en la historia como el primer equipo en conseguir dos tripletes, cerrando probablemente la puerta a la huella que dejó Pep Guardiola y con la obligación ahora de intentar igualar el sextete de hace seis años.

  

El encuentro comenzó a un ritmo muy alto. La 'Juve' no se escondió y decidió presionar fuerte la salida de balón azulgrana para crear cierta incertidumbre que duró apenas cuatro minutos, los que tardó Messi en resquebrajar el sistema defensivo 'bianconero'. No fue un eslalon mágico, si no una de sus habilidades de más brillo en esta campaña, un cambio de juego que descolocó a toda la zaga del campeón italiano.

  

Ese desorden no lo perdonó el Barça. Alba conectó con Neymar y el brasileño atrajo a la defensa con su pelota pegada a los pies, que sólo se despegó para encontrar la entrada de Iniesta, al que Vidal no siguió. El manchego, con su temple habitual, buscó la mejor opción, un Rakitic solo en el centro de un área sin inquilinos y que no tuvo problemas para hacer el 0-1 con Buffon 'vendido'.

  

Los de Massimiliano Allegri quedaron 'tocados' y los de Luis Enrique se activaron, con 15 minutos donde podrían haber dejado finiquitada la final. Neymar, en dos ocasiones, una de ellas tras otro pase desde la derecha de Messi, y Dani Alves, al que Buffon le sacó una mano providencial. El campeón de la Liga BBVA no sacó provecho a estos minutos ante una 'Vecchia Signora' errática, pero que también amenazó cuando pasó el mediocampo.

  

Vidal, demasiado revolucionado y jugándose la expulsión tras ver una tempranera amarilla innecesaria, no acertó con un buen pase de Morata, Mascherano tuvo un cruce providencial para evitar que Tévez rematase solo ante Ter Stegen y el delantero español disparó demasiado cruzado tras otra buena presión cerca del área del guardameta alemán.

  

La Juventus sobrevivió como en el Bernabéu y el paso de los minutos trajo más protagonismo 'bianconero' de Pirlo, Marchisio y Pogba, aunque la pelota fue casi siempre del Barça, sobre todo de Busquets y Messi. El conjunto italiano buscó adormilar algo el encuentro para dar un respiro a Buffon, pero el tramo final fue azulgrana, con dos ocasiones para Luis Suárez, enzarzado en una dura pelea con Bonucci y Barzagli para dejar espacios a sus compañeros, y para Neymar, que estuvo lento para dar un pase a un Messi que antes del descanso amenazó con un desborde de los suyos.

 

LA JUVENTUS SE METE EN EL PARTIDO

 

El principal problema para Allegri eran las amonestaciones sobre Vidal y Pogba, pero con el marcador en contra no pudo prescindir de ellos en una segunda parte donde el FC Barcelona volvió a salir 'enchufado'. Buffon metió otra mano primorosa a un disparo de Suárez tras un veloz contragolpe y una combinación de alta velocidad de la 'MSN' no fue concluida del mejor modo por Messi.

  

Sin embargo, la Juventus, como ya hiciera en el Santiago Bernabéu en la vuelta de las semifinales, logró aguantar en pie y encontró el empate poco después. Lichtsteitner encontró un hueco por la derecha para recibir un lujo de Marchisio, Ter Stegen evitó el remate de Tévez, pero no pudo detener la aparición de Morata y abrir un nuevo escenario.

  

Y en este nuevo guión se jugó a alta velocidad y eso le acabó por jugar una mala pasada a los de Allegri, por primera vez en el partido mejor que su rival. El Barça encontró el recurso de su contragolpe y recuperó la delantera. Messi la condujo, Buffon emuló la mano de Ter Stegen y Luis Suárez a Morata para encontrar el premio a todo su esfuerzo. Poco después, con la 'Juve' maldiciendo la mano de Neymar se interpuso inocentemente en su cabezazo y provocó que el tanto de la sentencia no subiese al marcador.

  

Visto cómo estaba el panorama del partido. Luis Enrique tiró de su mejor arma para enfriar el choque y le dio minutos a Xavi en busca de recuperar un partido en el que no quería verse enredado en un toma y daca. No hizo falta el concurso en exceso del de Terrassa, el campeón italiano no encontró la fuerza extra para reequilibrar el partido, salvo una ocasión franca de Pereyra, ni empañar la despedida triunfal del jugador catalán, aderezada con el gol en el séptimo minuto de descuento de Neymar que desbordó la euforia.

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