Tres años sin Amy Winehouse, la voz blanca del soul

La artista forma parte del selecto club de artistas que fallecieron a los 27 años, entre los que están Kurt Cobain o Janis Joplin.

Amy Winehouse fue una estrella tan autodestructiva como brillante. Fue responsable de popularizar y revivir el soul durante la pasada década y también de acercarlo a las masas, en una época en la que el folk y la electrónica inundaban las pistas de baile, los festivales y las emisoras de radio. Este miércoles, 23 de julio, se cumplen tres años de su muerte y aún hay muchos fans que se resisten a dejar que su recuerdo se borre.

 

Amy Jade Winehouse (1983-2011) pasó a formar parte del selecto club de artistas que fallecieron a los 27 años, entre los que destacan Kurt Cobain, Janis Joplin, Jimi Hendrix o Jim Morrison. Al igual que todos ellos, su vida estuvo marcada por el abuso de drogas y alcohol.

 

En un primer momento, la muerte de la cantante británica se relacionó con el consumo abusivo de sustancias ilegales, pero meses más tarde los resultados de la autopsia revelaron que había perdido la vida a causa de una gran ingesta de alcohol, una adicción que resultó letal: su cuerpo contenía 416 miligramos de alcohol por decilitro de sangre.

 

A pesar de estas pruebas, su hermano, Alex Winehouse, manifestó recientemente en una entrevista que Amy había fallecido debido a la bulimia que no había sido capaz de superar.

 

UNA VOZ INMORTAL

 

Su mayor éxito, la canción 'Rehab', funcionó como un mensaje autobiográfico en el que la cantante repite: "Intentan que vaya a rehabilitación, y digo no, no, no". El vídeo también escenificó lo que pudo ser el día a día de Winehouse:

 

A pesar de los numerosos conciertos en los que la artista no pudo esconder su delicado estado, han quedado para el recuerdo muchas actuaciones con las que demostró su dominio de la voz, como este acústico de la canción 'Back to black':

 

Algún tiempo antes, cuando apenas tenía 22 o 23 años, Amy Winehouse comenzó a recorrer las televisiones y radio británicas para presentar su primer disco, 'Frank', publicado en 2003, y demostrar que la nueva corriente del soul llevaba su nombre.