Tres años de cárcel por vender droga en un bajo de la calle Mirabel

Calle Mirabel, en Valladolid.

Jesús Ángel S.J. fue detenido acusado de vender heroía en un bajo de la calle Mirabel, donde vivía uno de sus cómplices.

En su sentencia, la Sección Segunda de lo Penal considera al citado individuo autor de un delito de tráfico de drogas -el fiscal le pedía cuatro años y medio de cárcel- y resuelve imponerle tres años de privación de libertad y el pago de una multa de 1.400 euros.

 

Por contra, su compañero de banquillo, Jorge G.A, a quien la acusación pública había solicitado cinco años y medio al aplicarle la agravante de reincidencia, debido a que cuenta con una condena anterior en su haber de tres años y un día por idéntico delito dictada en 2010 por la Audiencia de Huelva, ha quedado finalmente absuelto por falta de pruebas de su culpabilidad, tal y como había pedido su abogado Enrique Tresierra, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

La sentencia considera únicamente probada la culpabilidad del primero, quien al menos desde noviembre de 2014 se venía dedicando a la venta de sustancias puesto que numerosos drogadictos acudían a su domicilio, un bajo situado en la calle Mirabel, para adquirir la mercancía. El condenado se desplazaba a Salamanca regularmente para adquirir la droga que luego vendía en la capital vallisoletana.

 

En el marco de los seguimientos efectuados, los agentes llegaron a presenciar distintos pases de droga registrados los días 7, 8 y 13 de enero del presente años, todos ellos protagonizados por Jesús Ángel S.J, los dos primeros en el portal de su vivienda y el tercero en la parada de autobuses de la calle Cardenal Torquemada. En los tres casos, los clientes adquirieron heroína, entre 0,1 y 0,23 gramos.

 

LA DROGA OCULTA EN EL RECTO

 

Aunque los dos fueron detenidos el día 14 de ese mismo mes de regreso de Salamanca en posesión de 11,84 gramos netos de heroína con una riqueza del 57,8 por ciento y otros 0,18 gramos de la misma sustancia con una riqueza del 71,92 por ciento, mercancía que Jesús Ángel S.J. llevaba oculta en el recto.

 

Una vez registrada ese mismo día la vivienda de Jesús Ángel, los policías se incautaron de 1,82 gramos de heroína, con una riqueza del 59,13 por ciento y valorada en 1.397 euros.

 

Durante el juicio, Jesús Ángel S.J, en paro en el momento de los hechos y con un subsidio de 426 euros, alegó que los casi 12 gramos de heroína que se le incautaron tras su detención, más otros dos gramos en su domicilio, eran para su autoconsumo.

 

Tras rechazar que se dedicara la venta, explicó que su amigo y él iban en ocasiones juntos a Salamanca -algo que también hacía con otras personas- y compraban cada uno lo suyo, en habitaciones diferentes de un punto de venta en el barrio salmantino de Buenos Aires, donde consumían.

 

Por su parte, el segundo de los acusados, ahora absuelto, reconoció su adicción y alegó que acudía cada dos o tres días a comprar a Salamanca, en ocasiones con Jesús Ángel pero otras veces con diferentes personas, ya que la droga era "un 300 por cien" más barata.