Tres anécdotas 'regias' para el primer viaje de los nuevos Reyes a Valladolid

BORIS GARCÍA
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Villar Mir llama a la Reina "Doña Sofí", Felipe VI se confunde en su discurso y retiran un peldaño del altril cuando tomó la palabra el nuevo monarca. Estas fueron las notas divertidas de una visita protocolaria a la entrega de unos premios a Valladolid.

La primera visita de los Reyes Felipe VI y Doña Letizia a Valladolid ha sido protocolaria. Una entrega de premios, muchos políticos, no demasiada gente en la calle, discursos, fotos… Pero lejos de lo estrictamente correcto, la mañana de los nuevos monarcas a orillas del Pisuerga ha dejado tres simpáticas anécdotas que han oxigenado la ceremoniosidad y la corrección propia de un acto de estas características.

 

La primera tenía lugar durante el discurso de uno de los premiados con los galardones de los Premios Nacionales de Innovación y de Diseño 2013. Juan Miguel Villar Mir, que recibía el reconocimiento a la Trayectoria Innovadora, se dirigía al Rey Felipe Sexto y a la Reina Doña Sofía (Sic). Las risas se hacían presentes en el auditorio del Museo de la Ciencia, los monarcas sonreían y el galardonado se tomaba con humor el despiste.

 

Despiste también el del nuevo Rey que, durante la lectura de su discurso, tuvo unos segundos en blanco tras perderse en la alocución. Reaccionó de forma espontánea reconociendo la confusión y siguió con sus palabras.

 

La última de las tres anécdotas ‘regias’ tuvo lugar antes de que el Rey interviniera. Previamente habían subido al atril la directora general de Innovación, el alcalde de Valladolid, el presidente de la Junta de Castilla y León, la secretaria de Estado de Investigación y dos de los premiados. Todos ellos mucho más bajitos que el monarca. Por eso retiraron un peldaño que elevaba a los anteriores intervinientes y que les dejaba a la misma altura que Felipe VI. De nuevo la sala volvió a sonreír al descubrir la ‘trampa’.

 

Y más sonrisas: la de los Reyes que, hasta las dos y media de la tarde que emprendieron regreso a Madrid, disfrutaron de un ágape con los invitados de la entrega de Premios. Felipe VI y Doña Letizia se mostraron sonrientes, simpáticos y muy cercanos a todos aquellos que les saludaron. No dudaron en fotografiarse con quienes se lo pidieron y entre conversación y conversación hubo tiempo para tomar un pincho y una caña. Porque son Reyes, sí, pero de carne y hueso.

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