Trece trabajadores de la Escuela Infantil Campanilla se van a la calle

La guardería, perteneciente al Ayuntamiento, estaba dirigida desde hace dos años y medio por el Grupo Norte, quien no renovó la cesión que pasa a manos de Armaisma.

Hasta trece trabajadores de la Escuela Infantil Campanilla, situada en Villa del Prado, se verán en la calle a partir de este mes de agosto por no renovar el Grupo Norte, hasta ahora encargado de la guardería, la adjudicación del Ayuntamiento.

 

La historia es la siguiente. Hace dos años y medio el consistorio adjudicó la gestión de la Escuela, recién abierta, al Grupo Norte, que contrató a trece personas –gran parte profesoras para los niños- para llevar de manera adecuada el parvulario. Se supone que dicha adjudicación dura normalmente cuatro años, pero en este caso la alcaldía ha decidido reducirla a apenas dos y medio ya que Grupo Norte no podía seguir haciéndose cargo.

 

Fue entonces cuando otra empresa vallisoletana, Armaisma, que ya cuenta con la dirección de la guardería El Principito en el Paseo del Jardín Botánico junto a la Avenida Burgos, se llevó el concurso propuesto por el Ayuntamiento para conseguir un nuevo gestor a Campanilla.

 

Los trabajadores se encontraron entonces con el gran problema. El último día lectivo del centro, antes echar el cierre por vacaciones el viernes 26 de julio, fueron informados por el Grupo Norte de que no hacía falta que volvieran después del mes de agosto. Se les había apalabrado que volverían en septiembre, pero no fue así. El Ayuntamiento le acababa de comunicar a Armaisma que se hacía oficialmente cargo y, de esta manera, no necesitaban a los antiguos profesores.

 

“El Ayuntamiento lo comunicó a última hora, retrasándolo lo más posible hasta que nos fuéramos antes de vacaciones para que no hubiera posibilidad de maniobra”, se queja uno de los trece asalariados que, en principio, pasará a engrosar la lista del paro. “Queda la posibilidad de que Armaisma quiera contratarnos, pero no lo vemos nada posible”, exponen. Ya han intentado contactar personalmente con la empresa, pero todavía no ha habido respuesta.

 

LAS FAMILIAS

 

Pero no solo están los trabajadores como principales afectados. En semejante escenario aparecen los niños de la escuela, desde recién nacidos hasta los tres años. Cerca de cien chavalillos que se quedarán sin sus educadoras de un día para otro. Algo que, por ende, a los padres tampoco ha terminado de hacerles mucha gracia.

 

Ante semejante situación, y por iniciativa propia, han decidido poner su granito de arena, cooperar en lo que sea posible para que los trece trabajadores que siempre han cuidado de sus hijos puedan seguir haciéndolo.

 

Hace apenas unos días, casi de manera improvisada, optaron por manifestarse a la puerta de la escuela infantil. “Lo que iba a ser una reunión se ha convertido en una concentración y una actividad preciosa para nuestros pequeños”, rezaban en parte de un comunicado que han publicado en la página de Facebook que han creado; “La opinión de los padres de la EI Campanilla de Valladolid también cuenta”. Este mismo jueves por la tarde, han repetido convocatoria.

 

No es fácil para nadie un cambio de sistema así, ni para los padres ni para los pequeños”, explican desde el conjunto los trabajadores. “Lo peor es que como nos avisaron el último día, hay incluso algunas familias que no se han enterado todavía del cambio que van a tener sus hijos”, prosiguen. Aunque la triste realidad es que estos días ya se encuentran recogiendo sus pertenencias de la escuela.

 

No es la única medida que han decidido tomar las familias. En estos momentos ya están recogiendo firmas para que el Ayuntamiento recule y tome cartas en el asunto. Ante la consulta de este periódico, la respuesta del consistorio ha sido que “se confía en que el servicio no se vea afectado y que se procurará que los cambios sean estrictamente los necesarios”. Y eso que dos de los niños son los nietos del mismísimo alcalde Javier León de la Riva.

 

Mientras tanto, el tiempo sigue pasando incansable, en contra de los que se supone que son ya antiguos trabajadores y de las familias. Los papeles de adquisición de Armaisma comenzaron a tramitarse el jueves 25 de julio y tan solo quince días después estará todo formalizado, por supuesto sin saber quiénes serán los responsables de la guardería.

 

“Desde que ellos se hagan cargo poco días antes de terminar agosto hasta que empiece el curso oficial en septiembre, es imposible que les dé tiempo a organizar todo. Esto se va a quedar prácticamente vacío”, garantizan desde el grupo de trabajadores. Pero el reloj no se detiene, y la incertidumbre, tampoco.