Trasladado a Urbanismo la propuesta de uso social para el cuartel de Puente Colgante de Valladolid

La Asociación de Vecinos Ribera de Curtidores de Valladolid ha trasladado este miércoles al director general de Vivienda y Urbanismo de la Junta, Ángel María Marinero su deseo de dar un uso social al antiguo cuartel de Puente Colgante.

En el encuentro, el colectivo vecinal ha insistido en que las necesidades del barrio en materia social son muchas y que por ello no se puede desaprovechar esta ocasión para que los bajos de toda la manzana de viviendas del antiguo acuartelamiento se acondicionen como sedes donde puedan prestarse estos servicios, al tiempo que han agradecido a la Administración regional la iniciativa de rehabilitar las mismas evitando así el deterioro que venían sufriendo y la degradación paulatina de la zona.

 

En la propuesta trasladada a Marinero, el colectivo plantea habilitar 52 de los 64 pisos para viviendas sociales y que en bajos de los ocho inmuebles se acondicionen de la siguiente forma: dos viviendas para "refugiados" y otras dos para "residencia malos tratos", así como la ubicación de un Centro socio-sanitario, un Centro de Día, un Centro de personas mayores, una Guardería municipal (escuela infantil) y un Centro juvenil, aulas de atención al Alzheimer, Párkinson...una Aula de la Naturaleza junto al río y un Centro Municipal de Atención Social (CEAS).

 

En dicha reunión, el director general de Vivienda ha informado de que inicialmente la licencia concedida por el Ayuntamiento es para rehabilitar las viviendas, sin estar previsto otros usos para los locales.

 

Sin embargo, ha mostrado su interés por las propuestas que la asociación le ha presentado y se ha comprometido a remitirlas a las áreas correspondientes de Urbanismo y Medioambiente.

 

El colectivo entiende que con 3,2 millones de euros (50.000 euros/vivienda) previstos por la Junta para esta operación podrían incluirse estas propuestas dadas las dimensiones del "contenedor".

 

"Creemos que nuestras propuestas sociales, tan lógicas como razonables, deben tener cabida en ese espacio y la Junta está en la obligación de atenderlas. Para ello exigimos que técnicos, políticos y vecinos afectados analicemos juntos la conveniencia del mejor aprovechamiento del citado espacio", concluye el colectivo vecinal.