Trasiego y expectación en el estreno del nuevo Mercado del Val

Desde primera hora de la mañana, antes incluso de la inauguración oficial, cientos de clientes han desfilado por el moderno recinto para realizar sus primeras compras.

Estaba claro, dada la expectación que había creado la apertura del nuevo Mercado del Val, pero los comerciantes se han encontrado a primera hora de este martes con cientos de personas con muchas ganas de visitar las modernas instalaciones. Algo que quizá no era tan previsible, pero que, obviamente, ha gustado a los tenderos en su estreno en la Plaza del Poniente.

 

Eran las nueve de la mañana cuando el Mercado abría sus puertas por primera vez al público, y apenas unos minutos han tardado en entrar los primeros clientes. Felipe González, dueño de una carnicería, se ha mostrado “muy contento” con la “buena pinta” con la que ha arrancado el mercado.

 

“Al final parece que efectivamente el espacio no es suficiente, pero no está mal, no nos quejamos. Alguno incluso ha tenido la suerte de que ha ganado un poco porque aquí sí que son todos iguales, no como en el antiguo”, sonreía el también representante de los comerciantes.

 

Y es que ese probablemente sea el quid de la cuestión en el nuevo emplazamiento. “Es un sitio bonito, luminoso, y ha quedado muy bien, pero moverse por los pasillos es complicado. Cuando esto esté a reventar habrá que andar con cuidado con la cartera...”, decía un cliente a Tribuna en la mañana de este martes. Efectivamente, los pasillos cuentan con unos tres metros de ancho, quizá insuficiente para poder moverse con comodidad.

 

Lo que sí que parece que ha convencido es el diseño en sí. Eran varias las personas que se mostraban contentas con el nuevo aspecto del edificio, claramente más iluminado y moderno que el anterior. Dos años que les esperan por delante a estas instalaciones y que dieron su pistoletazo de salida este martes.

 

“El problema es que el tiempo no parece acompañar demasiado...”, dice Esther, de Aceitunas Casimiro. Como es lógico, las nubes y la tímida lluvia que están cayendo estos días en el centro de Valladolid no incitan a echarse a la calle a comprar. Solo queda que la expectativa y las ganas de ver el nuevo Mercado sean suficientes para que el arranque sea el deseado.

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