Tragedia: muere un bombero en Oviedo tras derrumbarse un edificio en llamas

Oviedo decreta tres días de luto por el fallecimiento de un bombero en la calle Uría.

 

TRES DÍAS DE LUTO

 

El Ayuntamiento de Oviedo ha señalado este jueves que fueron los propios compañeros del bombero muerto y herido los que "les rescataron", después de que la parte alta del edificio se desplomase a las 16.30 horas. Además, el Consistorio de la capital ha decretado tres días de luto.

  

Los hechos, según fuentes del Área de Seguridad Ciudadana, que dirige el concejal Ricardo Fernández, se produjeron en el momento en el que "prácticamente toda la plantilla del cuerpo de bomberos de Oviedo y efectivos del 112 Asturias trabajaban en el interior del inmueble y en la parte de arriba del edificio regando con agua para evitar nuevos focos".

El bombero, Eloy Palacio, de 54 años y natural de Pola de Siero, ha fallecido este jueves en labores de extinción al derrumbarse parte del edificio que se incendió a media mañana en la calle Uría de Oviedo, según han informado efectivos de Bomberos de Oviedo.

  

En el trágico suceso, otro bombero, que pudo ser rescatado por su compañeros, resultó herido. Presenta fractura de fémur y politraumatismo, según han informado fuentes de la Policía Local.

 

El bombero falleció y su compañero resultó herido después de que parte de la fachada del edificio y el tejado del mismo se derrumbasen mientras estaba en el interior del inmueble realizando labores de extinción junto a otros compañeros. Tras el fuerte estruendo provocado por el derrumbe, los bomberos lograron rescatar con vida a uno de los dos trabajadores atrapados. Posteriormente, tuvieron que acercarse al lugar dos unidades caninas para localizar al otro bombero atrapado.

  

Momentos antes del desplome del edificio, y en la calle Melquiades Álvarez, comparecían ante los medios el alcalde de Oviedo, Wenceslao López, y el consejero de Presidencia y Participación Ciudadana, Guillermo Martínez para informar del estado del incendio, en torno a las 16.15 horas, cuando ya daban por controlado el fuego.

  

Ya entonces Martínez aseguró que se trataba de un incendio "muy complejo" debido a la estructura de madera del edificio y al barniz que cubría las vigas. En el momento del derrumbe, Martínez estaba explicando que trabajan en la extinción del fuego siete camiones de bomberos de Asturias, en colaboración con el despliegue del total de los efectivos de bomberos de Oviedo.

  

El alcalde, por su parte, aseguraba que el incendio estaba controlado, aunque había que seguir con labores de extinción y enfriamiento de las paredes.

  

Del edificio de la calle Uría, construido en 1889 y rehabilitado en el año 2000, solo quedan escombros. La parte trasera del mismo edificio, situada en Melquiades Álvarez número 25, también ha resultado dañada, quedando totalmente calcinado el tercer piso y el tejado. El resto del bloque, según ha explicado el jefe de la Policía Local, Protección Civil y Bomberos de Oviedo, José Manuel López, quedará también inutilizado debido a que el denso humo generado por más de cuatro horas de incendio también ha dañado el resto de pisos.

  

En un primer momento, los bomberos de Oviedo trabajaban en solitario por extinguir un incendio aparentemente de poca importancia. Según iban transcurriendo los minutos, el fuerte humo fue dejando paso a las llamas, con lo que los Bomberos del SEPA tuvieron que acudir como refuerzos.

  

Los edificios colindantes tuvieron que ser desalojados, llegando incluso una chispa a incendiar el tejado del número 52 de la misma calle. Los bomberos tardaron en torno a una hora en extinguir ese foco aislado en un inmueble que en ese momento estaba vacío. Debido al humo generado y al riesgo de propagación del fuego, los bomberos desalojaron los números 56 y 54 de la principal vía ovetense y el 25 de Melquiades Álvarez. Los establecimientos de la zona, de manera voluntaria, decidieron cerrar sus puertas en torno al mediodía.

  

Las primeras investigaciones apuntan a que el fuego se originó debido a un "chispazo" generado por un cortocircuito en el techo de la primera planta. En seguida la humareda se extendió al tercer piso y una hora después empezó a propagarse con rapidez.