Trabajador: ¿tiene una mayor formación que la que requiere el trabajo que desempeña?

La 'infracualificación' (aquellas personas que tienen una formación más baja que la que requiere su puesto de trabajo) supone el 16,3 por ciento del total de ocupados.

El 29 por ciento de los ciudadanos ocupados de Castilla y León está "sobrecualificado", es decir, que tiene una formación superior a la que requiere su puesto de trabajo, con lo que la Comunidad se sitúa 2,7 puntos por encima de la media nacional, según han informado fuentes de AML Afi-Asempleo.

  

En concreto, según los datos del primer trimestre de 2013 en la Comunidad hay un total de 259.536 personas sobrecualificadas que representa tres de cada diez ocupados de la región. Si estos datos se comparan con los anteriores a la crisis (primer trimestre de 2007) las personas con formación superior a la requerida alcanzaba el 24,9 por ciento, lo que demuestra que este índice se ha incrementado en 4,2 puntos porcentuales.

  

Por otra parte, la 'infracualificación' (aquellas personas que tienen una formación más baja que la que requiere su puesto de trabajo) supone el 16,3 por ciento del total de ocupados, también por encima de la media nacional (14,8 por ciento). Al contrario de lo que sucede con la 'sobrecualificación', la 'infracualificación' en la región ha caído del 24,8 por ciento al 16,3 por ciento actual durante la crisis.

  

En total, más de cuatro de cada diez ocupados castellanoleoneses (45,3 por ciento) tiene una formación que no se corresponde con la que requiere su puesto de trabajo.

  

Los mayores desajustes en cualificación se dan en las ocupaciones de directores y gerentes, que necesitando una cualificación básica tienen al 59 por ciento de sus ocupados con una formación media o alta; trabajadores de restauración, servicios personales, protección y vendedores, de formación básica y que cuenta con un 61,5 por ciento de ocupados de formación media o avanzada, y trabajadores cualificados del sector agrario, que a pesar de necesitar mano de obra medianamente cualificada tiene al 62 por ciento de sus ocupados con formación básica.

  

Asimismo, los menores desajustes se producen en técnicos y profesionales científicos e intelectuales, con tan sólo el 6,7 por ciento de 'infracualificación'; y en fuerzas armadas, que aunque se requiere una formación media, tiene a un 34,3 por ciento de ocupados con una formación que no se adapta a sus requerimientos.