Torrelobatón, una buena plaza para conocer la vida de los comuneros en el Día de Castilla y León

Charlton Heston en el rodaje de El Cid, con el castillo de Torrelobatón al fondo.

La localidad vallisoletana, donde pasaron su última noche Bravo, Padilla y Maldonado, celebra un Mercado Comunero y se puede visitar el Centro de Interpretación ubicado en el castillo, que además fue escenario para el rodaje de la superproducción de El Cid, de Charlton Heston.

No solo de Villalar vive el comunero. El día 23 de abril, Fiesta de la Comunidad, además de disfrutar del ambiente festivo de la campa, el visitante puede acercarse hasta la localidad de Torrelobatón, a escasos kilómetros del epicentro de la fiesta castellano y leonesa. Un lugar histórico donde Bravo, Padilla y Maldonado pasaron su última noche bajo las almenas de su castillo, antes de partir a Toro en la madrugada del 23 de abril de 1521, fecha en la que murieron.

 

Precisamente, este imponente castillo –que se encuentra en un buen estado de conservación- se ha reconvertido en Centro de Interpretación del Movimiento Comunero. Tras sus gruesos muros se relata toda la historia y la musealización de su torre del homenaje permite comprender cómo fue el movimiento comunero. El visitante, incluso podrá pasear por el adarve de su muralla y encaramarse a lo alto de la torre, desde donde contempla perfectamente el valle del Hornija.

 

Pero la visita será doblemente sorprendente. Con motivo del cincuenta aniversario del rodaje de la superproducción de El Cid, que convirtió a Torrelobatón en la localidad natal de Rodrigo Díaz de Vivar, se puede visitar una exposición que recoge, a través de fotografías, algunos momentos del rodaje en la localidad vallisoletana los días 22, 23 y 24 de marzo de 1961. Charlton Heston fue el protagonista del film, pero además fueron necesarios más de 400 extras; algunos de la propia localidad y otros llegados desde Valladolid, con más de un centenar de estudiantes de las facultades de Derecho y Medicina.

 

Uno de ellos fue Martín San Miguel, uno de los pocos que en aquella época tenía una cámara fotográfica, “una Kodak adquirida en Francia que me costó 3.000 pesetas de segunda mano”. La técnico de turismo del Ayuntamiento, Lourdes Ortega, recuerda cómo entre los grandes ropajes que llevaba el figurante escondía su cámara fotográfica “pues le habían prohibido tomar instantáneas incluso con la amenaza de expulsarle del rodaje”.

 

Finalmente pudo tomar una buena galería fotográfica que ahora se puede contemplar en el castillo de Torrelobatón, junto a una curiosa colección de cromos de la época y de cartelería de esta superproducción de Hollywood.

 

MERCADO COMUNERO

 

Desde la Oficina de Turismo se espera que más de 10.000 visitantes, siempre  si la climatología es benévola, puedan llegar hasta el municipio, que organiza su Mercado Comunero, con más de 70 puestos en los que se podrá adquirir todo tipo de productos artesanos. Un acontecimiento en el que se vuelca todo el pueblo y que contará con talleres participativos para los más pequeños y una exposición de aves.

 

Se trata de una iniciativa surgida ya hace algunos años, en el marco de las jornadas comuneras que cuentan con una multitudinaria cena en el que se recrea cómo pudo ser esa última noche antes de que los comuneros partieran hacia Toro y encontraran la muerte en el camino. Lourdes García, de la oficina de Turismo, relata la minuta: “preparamos unas sopas de ajo en cazuela de barro y cuchara de madera y pollo asado en un pan abierto con manzana y pimiento, además de garrapiñadas y postres variados; todo ello haciendo una ambientación de 1521”.