‘Tiza y Pizarra’, un pequeño rincón gastronómico del norte escondido en Valladolid

'Tiza y Pizarra', un acogedor hueco con aire norteño en Valladolid. PAULA DE JUANA

El bar-merendero, con una espectacular decoración basada en escenarios naturales de Asturias o Santander, se encuentra en la Plaza del Salvador número 7.

'TIZA Y PIZARRA'

 

Cierra domingos por la tarde y lunes.

Entrar al ‘Tiza y Pizarra’ de Valladolid, situado en la Plaza del Salvador número 7, supone encontrarse de lleno con un soplo de aire fresco proveniente del norte del país. Un ambiente montañés único, en el que también es fácil encontrar las mejores tapas y gastronomía de estos pequeños paraísos naturales, “de calidad, pero buscando la sencillez y sin hacer frivolidades en la cocina”.

 

Así nos lo explica Alej, rostro con el que se encontrarán todos aquellos que se animen a ‘hacer turismo’ en este pequeño local que esconde un misticismo especial. Nada más cruzar las puertas, uno se encuentra con un árbol que bien podría estar en un bosque astur. Un poco más allá, una cascada que relaja con el sonido de sus aguas cristalinas. Al fondo, un paisaje precioso que recuerda al mar de Cantabria.

 

“La decoración es algo que no teníamos pensado cuando adquirimos el local”, continúa el camarero. Efectivamente, el nombre del lugar no es casualidad. Las placas de pizarra adheridas a la pared hacen todavía más peculiar el espacio, en donde se puede leer el menú escrito con la nombrada tiza.

 

 

Chorizo a la sidra, queso y patata de cabrales, tomate aliñado –una de las especialidades de Alej-, pulpo, tortilla, ensaladas... Y la especialidad, sangría de sidra. “Se trata de diferenciarse de alguna manera, y experimentando creamos nuestra sangría de sidra. Hay que reinventarse”, sonríe el camarero mientras presume de una de las estrellas del enorme local, de dos pisos.

 

Y es que lo que pretende este acogedor espacio es crear un ambiente íntimo, que consiga fidelizar a la gente. “A ojos vista es un lugar especial, con un toque rústico pero que tampoco se hace antiguo. Además la intención pasa por organizar ciertos eventos culturales, que no solo de pan vive el hombre”, sigue Alej.

 

Efectivamente, en los apenas dos meses de vida de ‘Tiza y Pizarra’ –la apertura tuvo lugar el 24 de julio-, ya se han celebrado una tarde de acuarelismo en la que estuvo presente la concejal del Ayuntamiento de Valladolid, Domi Fernández, y otra de poesía. Por no hablar de las jornadas micológicas que ya tienen en mente los encargados. Si usted es adicto al norte pero no tiene la posibilidad de escaparse de Valladolid, no lo dude, ‘Tiza y Pizarra’ es su lugar.