Titánica victoria española para meterse en semifinales

Gasol lanza ante la oposición de Bouroussis

España supo sufrir ante la dura selección Griega y se mete en la lucha por las medallas del Eurobasket y, sobre todo, asegura su presencia en el Preolímpico (73-71).

 

FICHA DEL PARTIDO

 

ESPAÑA: Llull (8), Ribas (3), Rudy Fernández (-), Mirotic (18) y Gasol (27) --cinco inicial--; Sergio Rodríguez (10), Reyes (5) y Claver (2).

 

GRECIA: Calathes (14), Spanoulis (10), Antetokounmpo (12), Printezis (13) y Koufos (9) --cinco inicial--;  Bourousis (5), Zisis (5), Perperoglou (-), Sloukas (3), Kaimakoglou (-), Papanikolaou (-) y Mantzaris (-).

 

PARCIALES: 14-14, 25-18, 16-25 y 18-14.

 

ÁRBITROS: Luigi Lamonica (ITA), Ilija Belosevic (SRB) y Fernando Rocha (POR). Eliminaron a Bourousis y Calathes por Grecia.

 

PABELLÓN: Pierre Mauroy Stadium de Lille.

Se sufrió al límite pero no hubo tragedia griega. Aquellos que no tenían fe en la selección española de baloncesto tendrán que esperar a otra cita porque España, en su partido más coral del Europeo, se impuso a Grecia. Una victoria que se sufrió hasta el último suspiro y le coloca en semifinales, en la lucha por las medallas y, sobre todo, asegura la presencia en el Preolímpico. 

 

Pau Gasol, con 27 puntos fue, de nuevo, faro y guía de España pero esta vez encontró mayor compañía en ataque y, sobre todo, una respuesta atrás mucho más seria del bloque, que echó el resto en el último cuarto. 

 

Con sufrimiento, España alcanzó así su novena semifinal europea consecutiva, una racha que se remonta a 1999 desde que convive entre los cuatro mejores del continente y para un torneo 'fetiche' por sus dos oros (2009, 2011), tres platas (1999, 2003, 2007) y dos bronces (2001, 2013).

 

Guiados de nuevo por el omnipresente Pau Gasol, los pupilos de Sergio Scariolo doblegaron a una Grecia que llegaba invicta a este duelo y que, bajo el mando de Vassilis Spanoulis, quería saldar viejas cuentas pendientes. Pero el base heleno no halló la fórmula para evitar el triunfo español, que además garantiza una plaza en el Preolímpico de 2016.

 

El partido empezó de manera casi eléctrica, con el base titular Sergio Llull anotando dos triples seguidos y Grecia sin exhibir su pericia de compromisos previos. Y es que mediado el cuarto inaugural, los jugadores entrenados por Fotis Katsikaris ya acumulaban hasta cuatro balones perdidos.

 

Pese a todo, el equipo griego se caracteriza por seguir un ritmo 'in crescendo' y no se descompuso ante el juego de España, con evidente preferencia por lanzar desde muy lejos. La estrategia de centrarse en el perímetro dejó de dar frutos tan productivos, y eso propició que los 10 minutos nacientes reflejaran un discreto 14-14.

 

El segundo periodo sirvió a España para mejorar sus prestaciones, sobre todo en el aspecto defensivo con un emparejamiento 'dos a dos' que limitaba el potencial de Spanoulis y del resto de actores helenos. La función precisaba de un ilustre secundario, un escudero para Gasol, y el hispano-montenegrino Nikola Mirotic apareció en escena.

 

La perspectiva ofensiva se modificó y el jugador nacido en Podgorica se benefició de ello, con dos oportunos triples que auspiciaron un estirón de su equipo en el marcador. Georgios Printezis era casi el único que daba la cara por parte del conjunto griego, lo que apenas mitigaba la buena dinámica rival y que se plasmaba con un 39-30 a 37 segundos del descanso.

 

SEGUNDA PARTE DE TAQUICARDIA

 

Eso obligó a Katsikaris a pedir un tiempo muerto, para calmar los ánimos de sus pupilos y evitar que España llegara a cotas difíciles de neutralizar. Y parece que surtió efecto, pues el 39-32 del intermedio se enjuagó con un gran arranque del tercer periodo. Un parcial de 0-11 permitió a Grecia meterse en la lucha por el encuentro, si bien la 'torrija' española aumentaba el beneficio de su adversario.

 

Pérdidas quizá torpes en ataque, malas transiciones defensivas y mostrándose algo blandos en el juego estático, eran las rémoras de una España que en poco más dos minutos desperdiciaba su renta. El fruto acumulado de 16-25 cerró un tercer cuarto que sonreía a los helenos por 55-57.

 

Sin embargo, la inspiración de Grecia no acabó de cristalizar en el cuarto periodo, donde se 'cortocircuitó' a tenor de sus escasos cuatro puntos en ocho minutos. La defensa española volvió a brillar y contuvo las arremetidas del renacido Spanoulis, quien terminó el partido con 10 puntos y cinco asistencias pero 'hincó' la rodilla finalmente.

 

La garra helena apretó el marcador hasta vivir un final de infarto, con los tiros libres como jueces de un resultado que de forma definitiva se decantó por España. El 73-71 corroboró una victoria que permite a los de Scariolo continuar en la pelea por las medallas y por alcanzar una final que abrocharía el billete olímpico.

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