'Tierra Hostil' ofrece en Zaratán un campo cubierto y al aire libre de 'Airsoft' como alternativa al paintball

'Tierra Hostil' se ha instalado en Zaratán.

Un grupo de emprendedores vallisoletanos ha puesto en marcha en la localidad de Zaratán 'Tierra Hostil' un campo de juego para practicar 'Airsoft' -actividad de estrategia similar al 'paintball', pero con réplicas fieles de armamento- tanto al aire libre como a cubierto.

  

La actividad de esta empresa comenzó el pasado mes de junio y ofrece a los aficionados de esta actividad o principiantes interesados en iniciarse la posibilidad de reservar el espacio para jugar partidas principalmente los fines de semana, mientras que entre semana organiza eventos "abiertos" a los que los usuarios pueden apuntarse libremente.

 

La idea de estos jóvenes, como plantea uno de ellos, Roberto Domínguez, era ofrecer en Valladolid un campo de juego para una afición que hace unos años contó con una zona en el polígono de San Cristóbal. Pero, desde su cierre, no existía una instalación similar a Tierra Hostil, con campo tanto 'indoor' como 'outdoor'.

 

Domínguez ha destacado la ventaja de este hecho, ya que dentro de las dos naves de las que disponen en Zaratán se ha podido crear escenarios "muy vistosos" en los que practicar el 'Airsoft' tanto a resguardo del frío y la lluvia en invierno o del sol en verano.

 

El 'Airsoft' es un juego que se comenzó a practicar en Japón ya a mediados del Siglo XX y en los últimos años ha llegado a España como una actividad para aficionados al coleccionismo de réplicas de armas y objetos militares y que también se plantea como una actividad de ocio similar al 'paintball' y "más económica", según Domínguez.

 

Obviamente, las réplicas no incorporan armamento real, sino bolas de plástico, pero su acabado y su imagen es mucho más espectacular que el de una marcadora de 'paintball'. En 'Tierra Hostil', el precio de juego incluye para los jugadores 500 bolas para recargar, cuando generalmente en el 'paintball' se dan unos 100 balines rellenos de pintura.

 

A las instalaciones de 'Tierra Hostil' pueden acudir tanto los aficionados del 'airsoft' con sus propias armas y equipaciones, como jugadores sin ellas, ya que el precio -25 euros por unas dos horas de partida- incluye, armas, munición y accesorios.

 

ARMA AUTOMÁTICA Y PISTOLA

 

Así, cada participante recibe una réplica de arma automática -valorada en unos 115 euros- que puede disparar a ráfagas, una pistola para distancias cortas, así como casco, gafas, chaleco y rodilleras. "Lo normal es que la gente no traiga nada, pero aquí lo tienen todo", ha apuntado Domínguez.

 

La dinámica de la partida suele ser que dos equipos realicen varios juegos partiendo de situaciones simuladas con un determinado objetivo -eliminar a los rivales, conquistar un determinado punto o robar una bandera al equipo contrario- utilizando el mobiliario disponible en los espacios de 'Tierra Hostil'. El jugador que recibe un disparo debe darse por eliminado, aunque en este caso no queda marcado por la pintura como ocurre en el 'Paint ball'.

 

Según explica Roberto Domínguez, las bolas de plástico "hacen poco daño" si impactan en el chaleco o incluso en un brazo cubierto por ropa. No obstante, los responsables de Tierra Hostil recomiendan una distancia de seguridad de unos cinco metros para disparar con la réplica automática y, para distancias más cortas, utilizar la pistola que tiene menor potencia.

 

En definitiva, Domínguez ha recalcado que 'Tierra Hostil' supone una novedad para Valladolid al abrir al público en general una actividad que hasta ahora sólo practicaban los aficionados, agrupados en clubes y que se desplazan a parcelas rústicas en las que tienen que pedir permisos para jugar.

 

Además de las partidas en grupo, con duración aproximada de dos horas, 'Tierra Hostil' da la posibilidad de por un precio de diez euros acceder a una práctica de tiro durante una hora con el uso de tres réplicas utilizando blancos fijos y dianas electrónicas.