Testimonio directo: “Lo más duro fue salir del vagón con muertos alrededor”

Elena San José, vallisoletana que viajaba en el accidentado tren de Santiago con otras tres amigas, relata cómo vivió aquellos momentos de angustia.

Elena San José no olvidará nunca el 24 de julio de 2013. Viajaba en el tren camino a Santiago con tres amigas, Lola Cabrero, Reyes del Río y Ana Piquero. Afortunadamente, todas ellas salieron ilesas y se encuentran actualmente con apenas unos golpes y moratones, pero a Elena le duele todavía recordar cómo se desarrolló todo.

 

“El tren en principio tenía que llegar sobre las 8.45, así que sobre esa hora nos levantamos de los asientos para ir cogiendo las maletas, como el resto de gente. Pero cuando miramos el GPS del móvil, comprobamos que todavía quedaban unos cuantos kilómetros”, relata. “Con algo de fastidio nos volvimos a sentar, y de repente hubo una gran sacudida. Enseguida nos dimos cuenta que no era una normal, de las típicas que hace el tren, y desde ahí es fácil imaginar el resto. Todo se volvió oscuro y empezó a dar vueltas”.

 

Como dice Elena, el resto ya es bien conocido. Ellas tuvieron suerte, mucha suerte, no como las más de 75 personas que acababan de fallecer o lo harían a lo largo de la noche. Pero la peor parte llegó, curiosamente, cuando parecía que todo se había calmado. “El tren se quedó de lado, nos levantamos como pudimos entre el polvo y los escombros, pensando en salvar nuestra vida. Tuvimos suerte, porque de cuatro que íbamos solo una tenía heridas más graves, pero pudimos salir bien”.

 

“Encontramos un panorama desolador, nos apañamos para salir por un agujero del techo, o por una ventana, no lo sé bien” relata Elena, que reconoce que en ese momento la confusión no la dejaba pensar con claridad. “Entonces vimos todo desde fuera, era una catástrofe. Varios vagones se quemaban, todo estaba destrozado. A los pocos minutos vinieron las ambulancias, mientras alguno iba saliendo del tren como nosotras. En ese momento no sabes ni qué hacer”.

 

Pero si el momento de después del choque ya fue duro, hubo algo que Elena sufrió aún más, como reconoce entre sollozos. “Ha sido una experiencia terrible, estamos bien, pero antes de salir del tren vimos a dos personas muertas en el vagón. Fue horrible, pero en ese momento solo piensas en salir”.