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Teodosic lidera la humillación a Brasil

Teodosic

Serbia arrolla en semifinales a una Brasil sin alma y ya espera rival en semifinales. 

 

FICHA TÉCNICA

 

SERBIA: Markovic (9), Teodosic (23), Kalinic (5), Bjelica (8) y Raduljica () --quinteto inicial-- Bogdanovic (12), Simonovic, (-), Jovic (-), Bircevic (3), Krstic (10), Katic (-) y Stimac (4).

 

BRASIL: Marcelinho (4), Barbosa (5), Vieira (12), Varejao (12) y Splitter (3) --quinteto inicial--; Machado (-), Neto (6), Nené (4), Taylor (-), Garcia (8), Hettsheimer (2) y Giovannoni (-).

 

PARCIALES: 21-17, 16-15, 29-12 y 18-12.

 

ÁRBITROS: Anderson (USA), Reyes (MEX) y Ryzhyk (UKR). Sin elimindos.

 

PABELLÓN: Barclaycard Center de Madrid. 12.550 espectadores.

La selección serbia se ha clasificado para las semifinales de la Copa del Mundo de baloncesto, que disputará el viernes contra España o Francia, después de pasar un inesperado rodillo contra Brasil (84-56) en el Barclaycard Center de Madrid, donde Milos Teodosic (23 puntos y 4 asistencias) gobernó el encuentro de principio a fin.

 

Ambos equipos volvían a encontrarse después del triunfo 'verdeamarelo' en la primera fase y esta vez la moneda cayó claramente del otro lado. Serbia, crecida tras apabullar a Grecia, arrolló en un partido que vivió su momento clave al principio de la segunda parte, con dos faltas antideportivas al equipo sudamericano que le sacaron completamente del partido.

 

Acostumbrado a comenzar el partido desde el banquillo, esa prudencia de base explosivo que le emparenta a Sergio Rodríguez, Teodosic partió esta vez en el quinteto titular por decisión de Sasha Djordjevic, otro gran base que siente al jugador del CSKA Moscú como su extensión natural sobre la cancha.

 

El de Valjevo, con mucha más experiencia de la que indican sus 27 años, manejó el partido en una primera parte para enmarcar que elevó su casillero hasta los 16 puntos. Con Stefan Markovic ejerciendo la parte más funcionarial de la dirección de juego, dispuso de margen para ejecutar sus diabluras para adelantar a Serbia (14-9 min.6).

 

Tras una primera fase irregular, el equipo balcánico volvía a emitir señales de solidez, de que el talento común por fin se conjuraba en un objetivo común como ya había ocurrido ante Grecia en octavos de final. Sin embargo, el músculo brasileño no entiende de poesía y el dominio del rebote por medio de Anderson Varejao (12 puntos y 9 rebotes) permitió a los pupilos de Robertt Magnano cobrar la iniciativa (21-23, min.12) tras dos triples sucesivos de Alex Garcia.

 

El enésimo quiebro de Teodosic a un Marcelinho Huertas ciego de cara al aro, pero no con sus compañeros (9 asistencias), abrió un parcial de 8-0 (29-23, min.14) que Brasil enseguida se ocupó de devolver con intereses (29-32) gracias a la contundencia de Nené Hilario, un tanque atravesando sin miramientos las filas enemigas. Pero Teodosic seguía con ganas de guerra y a su estribo se subía Nemanja Bjelica (37-32 al descanso). Un anticipo del tsunami que estaba a punto de llegar.

 

UNA SOLA JUGADA PAERA ARRUINAR A UN ASPIRANTE

 

Al inicio del tercer cuarto llegó la jugada que rompió el partido, dos faltas antideportivas pitadas a Vieira y Splitter por bufar con insistencia a los árbitros camino del banquillo en un tiempo muerto. No sé sabía muy bien lo que protestaban, más bien parecían purgar su frustración por el boquete que estaba causando Raduljica en la pintura.

 

Los serbios aprovecharon cinco de los seis tiros libres que lanzaron consecutivamente y acto seguido Markovic aprovechó la confusión de sus rivales para converitr una puerta atrás de infantiles (53-36). Brasil, ese eterno aspirante que tenía "medalla asegurada" según la descarada ironía de Djordevic, estaba contra las cuerdas y podía revolverse o claudicar. Pero no pudo elegir con tanta dimisión entres sus filas: 16 puntos anotaron Marcelinho, Barbosa, Nene y Splitter en común.

 

Serbia empezó a gustarse con viento a favor y no desaprovechó la oportunidad de agarrar el agujero hasta hacerlo cada vez más grande hasta alcanzar una renta de 22 puntos con la bocina final del periodo (66-44). Se repetía la historia del duelo entre ambos equipos de la primera fase. En el tercer cuarto de aquel día, Serbia se apuntó un parcial de 32-12. Ahora, se quedaba en 29-12.

 

Para colmo, aparecía el héroe de octavos de final, Bogdan Bogdanovic, para embocar un triple desde casi ocho metros que confirmaba la humillación brasileña (75-46, min.33). A Serbia, que llegó a ganar por 31 puntos (82-51), le quedó el premio añadido de conceder descanso a sus mejores jugadores frente a un adversario descosido, que ya lleva tres décadas sin saborear una semifinal mundialista.