Tan solo llovieron caramelos durante la visita de los Reyes Magos a Valladolid

Niños. (Foto: Archivo) JUAN POSTIGO

Se cumplieron las previsiones meteorológicas y no cayó ni una sola gota sobre la ciudad durante el paseo real, aunque las temperaturas fueron muy frías y no superaron los 5 grados.

Los mas recelosos miraban al cielo al salir de casa. Lluvia el pasado lunes, previsión de lluvia para este miércoles en plena jornada de Reyes, pero este martes, durante la Cabalgata, ni una gota. Es lo que tienen sus majestades de Oriente, que al fin y al cabo son magos y su voluntad era la de no mojarse a su paso por Valladolid. Esa fue al menos la versión que dieron muchos de padres a sus hijos en plena procesión por las calles del centro.

 

Con o sin magia, no hubo que pasar el mal trago de tener que refugiarse o echar para atrás una cabalgata que en ningún momento peligró. Durante todo el día se trataba de algo sabido ya que a pesar del frío ambiente se vio que las nubes no eran ni mucho menos una constante en el cielo. Por no hablar de que las pocas que había tenían un aspecto más bien inocente.

 

Así las cosas, la kilómetrica procesión pudo salir más o menos a su hora, con la ligera tardanza habitual de estos casos, para que los más pequeños disfrutaran del color, las canciones y los caramelos, que fueron lo único que llovió este martes en Valladolid. Fortuna, suerte, llámenlo como quieran, la cuestión es que no hubo que volver empapado para casa para irse a dormir.

 

Eso sí, no puede decirse que la jornada fuera perfecta, pues lo que sí tuvieron que soportar los miles de vallisoletanos por las calles de la ciudad fue un frío propio de estas fechas en la provincia. Desde las seis y media de la tarde hasta pasadas un par de horas, cuando se dio por concluido el paseo de Melchor, Gaspar y Baltasar, no se superaron los cinco grados según la Agencia Estatal de Meteorología.