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Sufrida victoria del BM Atlético Valladolid ante el Palma del Río

Roberto se abre paso entre la defensa rival. A.MINGUEZA
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El conjunto vallisoletano sacó adelante un partido complicado marcado por las expulsiones y exclusiones constantes.

BM ATLÉTICO VALLADOLID (32): César (11 paradas), Grossi (1), De la Rubia (5), Fernando (11, 6 de penalti), Roberto (6), Viscovich (3), Rasero –equipo inicial–, Cabada (p.s), Lacasa (1), Turrado, Dani (3), Egea (1) y Delgado Ávila (2).

 

PALMA DEL RÍO (28): López (15 paradas), De la Barrera (3), Corral (3, 1 de penalti),
Moreno, Da Mota (1), Portero (4) –equipo inicial–, Tavares (2), Morales (5), Requena (3), Castillo (3), Alberto y Morgado (4).

 

PARCIALES: 0-2, 4-3, 5-4, 10-5, 13-8, 14-12 (descanso); 16-16, 19-19, 22-22, 26-25, 30-25 y 32-28 (final).

 

ÁRBITROS: Díaz Muñiz y Joseba Gordoki (Colegio navarro). Expulsaron por roja directa a Grossi (min. 20) y Fernando (min. 56).

 

INCIDENCIAS: Polideportivo Huerta del Rey. 1.300 espectadores.

No hubo mucho balonmano en Huerta del Rey porque el criterio arbitral puso el listón tal alto que apenas hubo ritmo. Cuando fue posible jugar, el Balonmano Atlético Valladolid impuso su mayor velocidad para sacar un adelante un encuentro que comenzó por debajo en el marcador (0-2) para dar paso de inmediato a una fase de dominio local que, pese al resultado al descanso (14-12), seguía dejando una sensación de incertidumbre.

 

El partido se convertía en trascendental para el Atlético Valladolid por los resultados en otras canchas que apretaban las cosas por la parte alta de la clasificación. Así que esa tarea se hizo más difícil cuando en la segunda mitad los cordobeses se pusieron por delante con dos goles de ventaja (19-21). Inquietud en los de Nacho González, que a veces sigue mostrando excesiva bisoñez desde el banquillo. Cuando el equipo se pudo soltar de una dinámica complicada y, tras un tiempo muerto, los jugadores se asentaron de nuevo en la cancha para dar la vuelta al marcador y hacerse con una victoria tan merecida como extraña.