"Soy Alfonso Fernández Mañueco"

El alcalde, en uno de sus actos de partido recientes.

¿Sabe el alcalde quién es, a dónde va, de dónde viene? Cuidado: puede que no.

Este rumorista empieza a estar un poco preocupado con la salud de Alfonso Fernández Mañueco. Ya hace meses que el síndrome electoral le afecta y pensaba que, con el inicio de la campaña, iba a calmar sus ansias de proclama. Me equivocaba: lejos de estabilizarse la cosa va a peor. Vale que los de su especie se ponen muy nerviosos cuando llega la berrea del voto, pero es que se le está empezando a complicar con el 'otro' problema que sufre: el cuadro de doble personalidad que arrastra desde hace semanas.

 

Los síntomas no auguran nada bueno, y solo hay que oírle hablar. Desde hace días repite con insistencia la siguiente oración: "Soy Alfonso Fernández Mañueco, soy el alcalde de Salamanca, soy candidato a la reelección a la alcaldía de Salamanca por el PP". Un enunciado enigmático que recita insistentemente. Lo hace de forma invariable en una situación concreta: cuando va a lanzar una propuesta (será como el tic del guiño de Rajoy...). Da igual que esté ante los medios de comunicación, que le conocen desollado y a los que convoca sin descanso. Él, a lo suyo. "Soy Alfonso Fernández Mañueco...". Sin que venga a cuento.

 

Una insistencia casi enternecedora, he barajado incluso un homenaje a 'Rain Man', pero sin el talento de Dustin Hoffman (pierde un poco, claro). No me voy a hacer ilusiones porque seguro que ni es un tributo, ni una campaña viral ni nada de nada. Es más, seguro que la estrategia/bobada es obra de algún sesudo asesor, así que desde aquí, querido amigo: mejor si lo deja de hacer, porque da un poco de 'yuyu' que el alcalde récord en fotografías ahora actúe como si quisiera que le conciéramos por sus anuncios más que por sus (escasos) actos de los últimos cuatro años.

 

Y si es para intentar superar el intenso debate interno entre su lado alcalde y su lado candidato, pues que sepa que no está teniendo ningún efecto. Ya ha comentado antes este rumorista las auténticas dificultades que tiene Fernández Mañueco para discernir entre alguna de estas dos caras. Una lucha de personalidades que, hoy por hoy, tiene perdida. No hay más que ver que, constantemente, se presenta con personal del departamento de prensa que paga el Ayuntamiento=todos los salmantinos a actos de partido. Se ve que tiene interiorizado que son lo mismo y no le sale de otra manera. Creo que le da igual: la oposición le ha recriminado toda la legislatura su uso partidario del Ayuntamiento, pero si no paró antes... ¡Ahora caigo! Su insistente mantra encierra un desliz de su subconsciente: que va a seguir actuando como si este cotarro fuera suyo. Eso sí me cuadra.