Solo una de las presas de la CHD sigue en alerta tras varias semanas de crecidas

Río Pisuerga

La Confederación Hidrográfico del Duero da por finalizada la situación de riesgo Tres de las presas siguen vertiendo por el aliviadero y las otras diecisiete por el sistema de turbinas o el desagüe del fondo

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Duero, José Valín, ha calificado este martes de "absolutamente tranquila" la situación actual de la cuenca, tras varias semanas de continuas crecidas y desbordamientos a causa de las incesantes lluvias caídas, y para ejemplificar que la crisis parece haber quedado atrás ha subrayado que tan sólo una de las más de veinte presas que gestiona "sigue en alerta y bajando, muy por debajo de cualquier estado de preocupación".


Según ha señalado, de la veintena de presas de la cuenca aguas arriba de Zamora, únicamente tres están vertiendo por aliviadero "sin problema alguno" y el resto lo hace mediante turbina o por el desagüe del fondo.

En cuanto a una posible reclamación de zona catastrófica, Valín asegura no haber recibido aún petición alguna en este sentido, aunque, por la experiencia de otros episodios anteriores, está convencido de que en los próximos días distinta administraciones, colectivos o particulares comenzarán a presentar sus demandas.

 

Más de 18 millones en limpieza de cauces


El máximo responsable del organismo de cuenca ha aprovechado para rechazar cualquier responsabilidad de su departamento en los efectos de las últimas crecidas, de un modo especial en Viana de Cega (Valladolid), donde los vecinos afectados y el Ayuntamiento le han acusado de negligente, y en tal sentido ha enfatizado que en el último trienio, entre 2010 y 2012, la CHD ha invertido un total de 18,2 millones de euros en trabajos de limpieza de cauces.

Pese a reconocer que "todo es poco", Valín entiende que esos más de 18 millones no son una "cantidad baladí", al tiempo que ha puntualizado que dicha limpieza de los cauces de los ríos no puede realizarse a la ligera sino buscando el "equilibrio entre dejar las riberas como un canal y mantener una cierta vegetación".


"La punta de máximo caudal en Toro alcanzó hace unos días los 1.800 metros cúbicos por segundo", ha explicado Valín, quien ha apuntado que en el caso de que las riberas hubieran estado absolutamente limpias de maleza el Duero habría alcanzado el doble de volumen, con consecuencias nefastas para dicha localidad zamorana.