Solidaridad cero positivo

Durante estos días de verano el Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León intensifica sus campañas de donación de sangre que, por supuesto, también se desarrollan en Valladolid.

Estos días se puede ver un camión aparcado en diferentes zonas de la ciudad de Valladolid. En San Pablo, en Parquesol, en la Plaza España... Un enorme vehículo decorado con carteles que invitan al optimismo, a cuidarse, pero sobre todo, a donar sangre. Se trata del camión que del Centro de Hemoterapia y Hemodonación de Castilla y León, presto y dispuesto para que todo aquel que quiera pueda donar su sangre a los hospitales de la región.

 

Y es que los datos de dichos hospitales se hacen llamativos a ojos vista. A saber, cada día se consumen 450 bolsas de sangre y cada hora se realizan cerca de 20 transfusiones. Pero si semejante posibilidad de hacer un acto solidario no le convence, preste atención al siguiente. Nueve de cada diez personas necesitarán sangre al menos una vez en su vida.

 

“Se podría decir que es un hoy por ti, mañana por mí”, explica Ana, que se acercó en la mañana de este martes al camión de San Pablo para donar, pero no pudo hacerlo por haber sufrido una operación recientemente. “Además mi sangre es 0 negativo, un tipo que vale para cualquier persona que la necesite”.

 

Donar sangre no es tan sencillo, obviamente hay ciertos requisitos a cumplir. Las cerca de 75 personas que se salvan al día en España gracias a la buena voluntad de otros necesitan sangre de personas que sean mayores de edad, que pesen más de 50 kilos y que gocen de buena salud. Además, hay otros detalles como no haber consumido ni una sola gota de alcohol en las últimas 24 horas.

 

VALLADOLID, EPICENTRO DE LAS DONACIONES

 

Toda la sangre que se recoge en la comunidad de Castilla y León, en los diferentes centros de las nueve provincias, viaja siempre al Centro de Hemoterapia y Hemodonación de la región situado en el Paseo Filipinos, donde por cierto también se pueden hacer donaciones.

 

“Allí se revisa que esté libre de toda posible enfermedad y se le hacen las pruebas pertinentes antes de que vayan a los hospitales”, explica Carlos Puerta, voluntario de la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid.

 

Este martes le ha tocado trasladarse con el camión a San Pablo, donde “su objetivo es concienciar a la gente de que donen y explicarles lo que ello supone”, explica. “Ningún tipo de sangre sobra, todas hacen falta, aunque haya de algunas que hay más que de otras”, concluye.

 

Estos días veraniegos, en los que Carlos reconoce que por el buen tiempo se incrementan las campañas y las donaciones, hay quienes aprovechan para hacer su primera aportación, como un donante anónimo con cierta vergüenza a la hora de explicar la experiencia. “Intenté donar el día de las catástrofe de Santiago, pero solo podían los donantes habituales”, explica.

 

“Desde entonces me quedé con la espinita clavada, valga la expresión, y hoy me he acercado por primera vez. La verdad es que no duele nada, es muy sencillo y uno se siente mejor”. Y es que ser solidario, si hablamos de donar sangre, no cuesta más que acercarse cualquiera de estos días veraniegos a un camión que reconocerá enseguida.