Soler aparca su llegada a la política municipal pero deja abierta una puerta al futuro

El ex presidente de la Confederación Vallisoletana de Empresarios (CVE), asegura que por ahora no está en sus planes participar en la vida política municipal de Valladolid aunque deja abierta una puerta al futuro: "No sé qué puede pasar dentro de unos meses". 

Está en la rumorología vallisoletana, que no le sorprende y asume con naturalidad. Acostumbrado a la vida pública tras muchos años al frente de la CVE, que se le relacione con un posible desembarco en la política municipal de Valladolid, al menos, le llama la atención.

 

Pronto se descarta, pero no es un 'no' definitivo. Ni mucho menos. "Ahora estoy en otras cosas y no me planteo para nada dar ese salto. No te digo que dentro de tres meses puedan cambiar las cosas, pero por el momento no estoy en esa línea", asegura.

 

¿Qué tiene que cambiar para que ese salto se produzca? "Pues no lo sé. Estoy en un nuevo proyecto junto a mi hijo y eso es lo que ocupa la mayor parte de mi tiempo", añade para asegurar que no le ha tentado ninguna formación política, ni siquiera UPyD, las siglas que han sonado como posible destino de Manuel Soler. "Eso dicen, pero no sé nada de nada. Es una atribución sin ningún fundamento. La última vez que estuve con Rafael Delgado (responsable regional de la formación magenta) fue en septiembre. El nuevo presidente de CVE me pidió que asistiera a un encuentro que iba a tener con Delgado y ese ha sido mi último contacto, en funciones de mero acompañante de José Antonio de Pedro. Es cierto que tengo buena relación con Roberto Alonso (ex presidente de la FAE burgalesa), que sí ha dado un salto a la política pero nada más".

 

La pregunta está en si le puede atraer ese reto y Manuel Soler no elude su pronunciamiento. "Si digo que no se puede pensar que soy tonto. He estado en la vida semipública muchos años en la CVE, trabajando por los intereses de Valladolid. La política municipal es atractiva, pero de ahí a pensar que pueda ligarme a algún partido hay un trecho", un espacio que Soler aparca pero no olvida porque sigue atento al latido de la vida en Valladolid donde aprecia que la situación "se está poniendo interesante".

 

Para Manuel Soler, "en todos los ciclos toca vivir cuestiones importantes y la ciudadanía está harta de los políticos. El PP está haciendo todo lo contrario a lo que había dicho y han surgido movimientos y cambios muy significativos, tanto en Ciudadanos como en UPyD o el más reciente de Vox, que son una expresión de ese deseo de cambiar las cosas". Sin embargo, para el expresidente de la CVE los cambios, "no pueden ser solo de siglas, si no de modos, de normas, de abrir un espacio a la participación".

 

Sobre la política vallisoletana y los últimos acontecimientos que han apuntado directamente al alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, por la reapertura del caso de los áticos de la Plaza de Zorrilla, Manuel Soler prefiere mantener un discurso de prudencia. "La dignificación de la clase política debería tener un componente de responsabilidad a la hora de tomar decisiones. ¿Dimitir? Hombre, si en Alemania un profesor dimite por copiar una tesis que se conoce después de muchos años, creo que en un caso como éste habría que asumir responsabilidades. Eso sería trasladar a la ciudadanía una percepción más normal de las decisiones políticas", resume mientras el tiempo ya empieza a correr hacia atrás para saber si, "dentro de tres meses", las cosas pueden cambiar.