Sinanovic: "No tenemos ni idea de por qué se ha ido Sanders"

La plantilla del Baloncesto Valladolid se muestra en la misma versión del club, de desconocimiento absoluto, respecto a la espantada del estadounidense.

El millonésimo contratiempo de la presente temporada para el CB Valladolid tiene nombre y apellidos propios, que no son otros que los de Melvin Sanders. Después del partido del sábado ante el Fuenlabrada, el alero cogió un avión al día siguiente a Estados Unidos y no se ha vuelto a saber de él. Ni club, que se puso a su búsqueda cuando faltó el lunes al entrenamiento, ni siquiera su representante, Lucho Fernández, saben qué pasa con el jugador.

 

Y con el mismo discurso se ha mostrado la plantilla del club morado, toda vez que ni Ricard Casas, ni Juan Vela, ni Felipe Martín han salido a dar explicaciones más allá de la nota oficial de prensa del club, en la que se explica que se está investigando el caso del jugador y que es muy probable que se denuncie el caso ante la FIBA.

 

“Nadie tiene ni idea de por qué ha hecho lo que ha hecho Sanders”, comenzó Sinanovic. “Es algo extraño, simplemente ayer [por este lunes] no apareció a entrenar. No podemos hacer nada contra la voluntad de los jugadores”.

 

Es un caso curioso el de Sanders, pues el día de su presentación, hace menos de un mes, dijo textualmente que "el dinero no era lo importante”, ya que venía a recuperarse como jugador y conseguir minutos. Quizá la explicación se encuentra en las propias palabras de Sinanovic.

 

“Entre nosotros en el vestuario tenemos buena relación, pero si viene uno nuevo, ve que perdemos en Málaga, en casa, en Zaragoza... Es lógico que piense que él no ha venido aquí a perder, sino a ganar, igual de lógico que vea la situación en la que estamos y piense en irse”. Más claro, agua. Para el bosnio, Sanders vino, vio el panorama y se dio a la fuga.

 

Vilhjálmsson se mostró de la misma opinión que Sinanovic. “Estamos todos sorprendidos, no sabemos si alguien aparte de él lo sabía, pero es raro. Respeto su decisión, pese a que desconozco las razones que le han llevado a hacerlo”. Para el islandés semejante percance puede ser una oportunidad de “estar más unidos y luchar más fuerte”.

 

VESTUARIO TOCADO

 

En cuanto a lo meramente deportivo, Sinanovic también fue claro. “La cosa está difícil, muy difícil. Es así”, se expresó al ser preguntado por la situación del equipo. “Estamos decepcionados con nosotros mismos, nos pasan por encima partido tras partido. Lo menos que podemos hacer es dar la cara. Estamos colistas y nos vamos a quedar ahí un buen rato si no hacemos algo”.

 

A pesar de todo, y con la derrota de más de veinte puntos el sábado en Pisuerga ante el Fuenlabrada, quiso dejar un mensaje de optimismo... y uno pesimista. “Tenemos fe y esperanza en mejorar, pero hay que dar dos pasos adelante. Abusamos de las individualidades y así no se puede, hay que ser más equipo en el campo”, explicó antes de ser preguntado por la solución. “Cada día intentamos cambiar algo, pero no da fruto”, respondió con gesto serio.

 

Así es este Club Baloncesto Valladolid. Una pequeña balsa en un mar embravecido que, semana tras semana, recupera el optimismo de cara al próximo compromiso pero casi siempre termina llevándose un bofetón en la cara.

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