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Cartel definitivo iberian file

Sin dinero, no hay refuerzos en el Club Baloncesto Valladolid

Jason Rowe, en una imagen del partido ante el UCAM Murcia.

A 13 jornadas para finalizar la Liga ACB, el Club Baloncesto Valladolid está atado y sin capacidad de reforzar su plantilla. De momento, el deseado fichaje de un base queda completamente relegado a la llegada de un dinero extra.

CALENDARIO RESTANTE PARA EL CBV

 

J22 CB Valladolid-Barcelona

 

J23 Cajasol-CB Valladolid

 

J24 CB Valladolid-Valencia      

 

J25 CB Valladolid-Bruixa d'Or

 

J26 Bilbao-CB Valladolid          

 

J27 CB Valladolid-Murcia

 

J28 RíoNatura-CB Valladolid      

 

J29 CB Valladolid-Tenerife

 

J30 Guipuzcoa-CB Valladolid      

 

J31 CB Valladolid-Unicaja

 

J32 CB Valladolid-CAI            

 

J33 Fuenlabrada-CB Valladolid

 

J34 CB Valladolid-Herbalife GC

 

El Club Baloncesto Valladolid ha conseguido al fin concretar una operación financiera que le va a dar cierto oxígeno. Sobre todo, servirá para afrontar pagos atrasados e intentar recomponer su capítulo de pagos pendientes para aproximarlo lo más posiblea una situación de normalidad.

 

Quiere decir que el club se mantiene fiel a ese principio marcado al comienzo de la temporada de no asumir compromisos implosibles de cumplir. En esa dinámica se han visto los gestores estos días al cerrar la operación bancaria pendiente que no supone ningún dinero a mayores. Servirá para asear las cuentas y afrontar los meses siguientes con algo más de margen. Pero poco más.

 

Tan poco que los anhelos de reforzar la plantilla con un base/escolta anotador se quedan, por el momento, en el baúl de los deseos. Una siguiente toma de contacto con los patronos servirá para acabar de definir la línea de actuación aunque con muy pocas probabilidades de sacar algo en concreto. Primero pagar, recomponer un terreno económico plagado de contratiempos y, si es posible, recuperar la mirada al mercado por si se diera la oportunidad de reforzar el equipo.

 

Restan trece jornadas para finalizar la competición regular con ocho partidos en el polideportivo Pisuerga y el club todavía cree en sus posibilidades. Por supuesto, no de eludir el descenso saliendo de los dos últimos puestos, pero al menos intentar eludir la última posición de la Liga, más envenenada ante algún hipotético ascenso desde la LEB.

 

La idea de los técnicos no ha cambiado. Se ratifica jornada tras jornada. Jason Rowe, llamado a liderar el juego del equipo en la cancha, se borra partido a partido y no aporta lo que se espera de un jugador de su calidad y experiencia que llegó a ser 'mvp' de la competición en la jornada 7. El encuentro ante el Joventut del pasado domingo corroboró esta sensación que no mejora con el paso de las jornadas.

 

Encontrar un relevo para Rowe es el objetivo. Pero siempre después de ordenar una economía doméstica que acumula telas de araña.