Sin comprador para Metales Extruidos

La empresa, que pasa así a la segunda fase de liquidación, dejará fuera a los 320 trabajadores en cuanto el juez dé el visto bueno, al menos hasta que aparezca un comprador, algo que debería pasar antes del 30 de octubre.

Se acabó. La salvación de la empresa Metales Extruidos en forma de un posible comprador no ha salido adelante y el negocio entra por tanto en la segunda fase de liquidación, con unos 320 trabajadores que se irán a la calle en cuanto el juez pertinente dé el visto bueno. Era hasta este martes cuando había posibilidades de que apareciera un empresario que presentara una oferta y rescatara la empresa, pero no ha sido así.

 

La esperanza para la plantilla pasa ahora porque se mantenga toda la planta productiva en un solo lote, sin distinguir ni separar trabajadores, y la creación de una bolsa de empleo en la que se incluyeran todos los trabajadores para que prevalezca su contratación antes que la de cualquier otro externo. Sin olvidar por supuesto que hasta el 30 de octubre –momento en el que concluiría la segunda fase de liquidación que ha comenzado este martes- pueda aparecer otro comprador.

 

LARGA ESPERA

 

Los trabajadores -cerca de 70 de los 320 afectados que se echaron a la calle Miguel Íscar- esperaron pacientemente desde las once de la mañana de este martes, momento en el que habían quedado para protestar y al mismo tiempo enterarse de la noticia cuando el notario se la comunicase.

 

La espera, que se alargó hasta algo más del mediodía, tuvo fin con la aparición del presidente del Comité de Empresa Ángel Ortega después de reunirse con los administradores concursales y el notario. “El resultado final es que no ha habido ninguna oferta para la compra de la planta de Jalón, por tanto se pasa a la segunda fase de liquidación, la de los lotes”, comunicó cariacontencido a sus compañeros.

 

Desde el entorno de los trabajadores se veía complicado que apareciera un comprador, por eso “la segunda fase” ya estaba pensada, aunque no se perdía la esperanza. Dichas peticiones en la segunda fase consisten en que todos los trabajadores y la planta permanezcan unidos en un solo lote, de manera que si hasta el 30 de octubre apareciera un comprador, tendría que hacerlo manteniendo a todos los empleados y la empresa al completo.

 

“Es lo que hemos presentado como exigencias en esta segunda fase de la liquidación, esperemos que pueda ser así, además de la creación de la bolsa de empleo”, aseguró Ortega. Con la bolsa de empleo los actuales trabajadores tendrían prioridad frente a otras posibles contrataciones externas, de gente que no es parte hoy día de la empresa. Dos exigencias muy claras de los empleados que se irán a la calle; la bolsa de empleo y que se mantengan los 320 compañeros y la empresa en un solo lote.

 

El ERE instintivo nos lleva a todos al desempleo directamente, dejaremos de ser trabajadores de Metales, pero seguiremos peleando desde Comisiones Obreras hasta el final para mantener nuestro empleo, sea quien sea el que siga detrás”, terminó de comunicar Ortega a sus compañeros, para después seguir explicando la situación a los medios.

 

En cuanto cerremos expediente, algo que se hará pronto, por desgracia, se establecerá el acta definitiva para trasladárselo al juez y que él nos comunique oficialmente que estamos desempleados”, continuó.

 

“Desde ese momento hasta el 30 de octubre, se podrían volver a recibir ofertas de compra de la empresa, por supuesto con las condiciones que ya están negociadas de la bolsa y del lote de 320 trabajadores. Creemos y confiamos en que aparezca una oferta”. A fin de cuentas, es la única esperanza que les queda.