Simancas y sus tres reliquias históricas

Simancas. MIRIAM CEREZO

La leyenda de la localidad procedente del siglo IX, el Puente románico de la Edad Media y el Archivo General de Simancas, del siglo XVI, son tres de las muchas historias que protagonizan y edifican el municipio vallisoletano. 

Simancas, villa que presenció batallas y disputas entre moros y cristianos debe su nombre a una característica leyenda. Esta, “nuestra más famosa leyenda cuenta que, en tiempos de Ramiro I, allá por el siglo IX, el emir Abderramán II se hacía regalar cien doncellas cristianas, tocando a la Villa de Simancas entregar siete de ellas, las cuales, en un arranque extraordinario de valor, quisieron burlar al tributo, cortándose una de las manos. Presentadas las muchachas a Abderramán II, dicen que dijo: 'Si mancas me las dais, mancas no las quiero'.

 

 

Por librarse de paganas las siete doncellas mancas se cortaron sendas manos y las tienen los cristiano por sus armas en Simancas”. Así versa un cartel esculpido junto a la estatua de las siete doncellas mancas ubicado en la localidad vallisoletana y que le da nombre.

 

Pero no antes de topar con esta curiosa leyenda, hay que cruzar el Puente medieval, puente que sirvió a las calzadas romanas, y que con diecisiete arcos de piedra atesora el Río Pisuerga. Aunque fue edificado como puente romano, se reconstruyó en la Edad Media (entre los siglos V al XV), con estilo románico, y sufrió otra remodelación en la misma época pero cuando el estilo gótico se puso por delante.

 

 

La tercera reliquia viene de la mano de Alonso Enríquez, almirante de Castilla y señor de Simancas, mandó en 1467 edificar la enorme fortaleza que puede observarse desde los alrededores de la villa, pero este castillo, que pasó en 1480 a manos de la Corona, no se destinó a su función de archivo hasta el año 1540. Fue Carlos V quién ideó esta nueva función de depósito de archivos para dicho castillo. Sin embargo, es Felipe II quién se encarga de impulsarlo, regularlo y redefinirlo como un servicio de gobierno administrativo.

 

 

De tal forma, el Archivo funcionó como sistema archivístico de la Monarquía, y recoge en su actualidad trece kilómetros de documentación histórica comprendida entre el siglo XV al XIX, siendo de tal forma una de las fuentes documentales de la Edad Moderna más importantes de nuestro continente, pues contienen información no solo de la Península Hispánica sino también de territorios europeos y colonias extraeruropeas.

 

Ahora el Archivo de Simancas es un centro dependiente del Ministerio de Educación, Cultura, y Deporte que tienen como misión la conserva de este patrimonio que la fortaleza integra.