Simancas, pendiente de la modificación de su PGOU para mejorar su peligroso acceso

Aparte de la entrada desde la autovía, en bastante mejor estado, para poder entrar desde el Camino Viejo hay una vía que se suponía provisional, pero que tiene difícil modificación.

Simancas tiene un problema. Y bastante grande. El pequeño pueblo a las afueras de Valladolid cuenta con varios aspectos dignos de admirarse, partiendo por el Castillo, pasando por el Archivo y, hasta si le apuran, el famoso chiringuito de la parte cercana al puente y afamado en toda la provincia. Pero es que para llegar a todos ellos, lógicamente, hay que entrar a Simancas... cosa que se hace complicada por la parte baja del pueblo.

 

Desde hace años la mencionada vía de acceso existe a través de una estrecha carretera provisional, marcada incluso con las líneas amarillas pertinentes, rodeada de varios terrenos de propietarios privados. Curvas, alquitrán en mal estado, parches de brea y una caída del terreno hacen sudar la gota gorda para todos aquellos que entran por la CL-600 y no por la autovía, en la parte alta del pueblo.

 

Se trata de un tema que preocupa al Ayuntamiento de Simancas que ya se encuentra manos a la obra, aunque por desgracia no parece que pueda haber solución a corto plazo. El primer paso es modificar el Plan General de Ordenación Urbana del municipio, algo que llevará por lo menos año y medio.

 

“Se trata del tiempo jurídico para poder obtener esos terrenos”, arranca Alberto Plaza, primer edil desde las pasadas Elecciones Municipales, y que viene a confirmar que hasta que no se cambie el documento no se pueden adquirir los terrenos anexos a la peligrosa entrada que permitirían ampliarla. “Paralelamente estamos desarrollando el proyecto que defina la vía de entrada y la obtención de los fondos necesarios para poder ejecutar esa obra”.

 

No se trata del mejor consuelo para los simanquinos, pero el alcalde se pone un plazo a título personal para el proyecto. “Nos gustaría marcarla como un objetivo para esta legislatura, desde luego, pero siguiendo los pasos necesarios para la modificación del Plan General y después el desarrollo de la obra proyecto”.

 

“Se puede complicar hasta el punto de que los propietarios estén de acuerdo”, conyinúa Plaza. “Nos encontramos con personas físicas y jurídicas, e incluso bancos u otras entidades propietarias de esos terrenos. Poner de acuerdo a un grupo de gente no es fácil, pero es nuestro compromiso de trabajo”, incide.

 

A LARGO PLAZO

 

Sobra decir que los vehículos pesados como autobuses o camiones no tienen posibilidad de entrar por ahí, de manera que deben hacerlo siempre por la parte alta del pueblo. Por ello el Ayuntamiento ya ha pensado en la posibilidad de pedir financiación a otros organismos como la Diputación de Valladolid o la Junta de Castilla y León, quien precisamente toma otro tipo de protagonismo.

 

“Barajamos tres posibilidades para hacer el trabajo en el futuro”, hace ver Plaza. “Una que iría más paralela a la autovía, una segunda en la zona del cementerio y una tercera más cercana, paralela al propio río. Las dificultades vienen dadas con la carretera CL-600, ahí es la Junta titular y nos debe marcar el punto más seguro de conexión. El Puente Nuevo nos condiciona porque no podemos hacer la rotonda demasiado cerca por cuestiones de seguridad”.

 

Lo único cierto a día de hoy es que no existe presupuesto, plazos, ni solución concreta. Tan solo que las cinco urbanizaciones que rodean Simancas continúan pidiendo una medida que ya lleva años pendiente... y lo que les queda.