Silvia Clemente muestra su "compromiso permanente" con el regadío de La Armuña y anuncia la concentración parcelaria

Ocupa una extensión de 6.655 hectáreas entre las localidades de Villaflores, Cantalpino, Campo de Peñaranda, Poveda de las Cintas y Zorita de la Frontera. 

 

 

APUESTA POR EL REGADÍO

 

El Gobierno autonómico tiene como prioridad la puesta en marcha de nuevos regadíos y la modernización de los mismos dado que son una de las medidas más eficaces en la mejora de la competitividad de las explotaciones y, por lo tanto, del desarrollo rural.

 

Los beneficios de estas actuaciones de modernización o transformación de regadío son: aumenta la producción -una hectárea de regadío genera un margen neto 4,4 veces superior al de una hectárea de secano y permite diversificar la producción-; su potencial de trabajo triplica al del secano, contribuyendo con ello al mantenimiento de la población en el medio rural; favorece la generación de sinergias al potenciar muchas otras actividades en este medio; se reducen los costes energéticos, en el caso de las modernizaciones en más de un 50% al pasar de utilizar motores de gasoil a un sistema comunitario a través de una estación de bombeo moderna; disminuyen los costes de producción, al reducirse el uso de fertilizantes; y se ahorra el consumo de agua hasta un 40%.

 

La Consejería de Agricultura y Ganadería, desde el año 2007, ha desarrollado un intenso plan de modernización de los regadíos existentes en Castilla y León que ha contado con una inversión total de 438 millones de euros para la modernización de 55.000 hectáreas de regadíos existentes en la Comunidad.

 

Además se han invertido, desde ese mismo año, un total de 105 millones de euros para la creación 23.000 hectáreas de nuevos regadíos. En la provincia de Salamanca, desde el 2007, la Junta de Castilla y León ha invertido 21 millones de euros para la creación de la zona regable de Arabayona de 3.319 hectáreas.

La consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, se ha reunido con los alcaldes de Villaflores, Cantalpino, Poveda de las Cintas, Campo de Peñaranda, Zorita de la Frontera y con agricultores de la zona regable de La Armuña.

 

En el encuentro la consejera ha vuelto a reiterar el compromiso de la Junta de Castilla y León de realizar las obras de regadío. Además, ha anunciado que el Gobierno autonómico realizará la reconcentración parcelaria de la zona. Este proceso, que se iniciará de forma inminente y a la vez que las obras que se han comprometido por el Gobierno central, permitirán la máxima modernización de esta zona para el desarrollo agrícola.

 

La zona regable de La Armuña está situada al nordeste de la ciudad de Salamanca, aproximadamente a unos diez kilómetros de distancia de la capital.

 

Ocupa una extensión de 6.655 hectáreas entre las localidades de Villaflores, Cantalpino, Campo de Peñaranda, Poveda de las Cintas y Zorita de la Frontera. 

 

Esta zona ha estado desde hace mucho tiempo en las planificaciones de regadío de la Comunidad, y cuya actuación fue declarada de Interés General del Estado (artículo 116.1.b de la Ley 24/2001, de 27 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y de Orden Social. BOE de 31 de diciembre de 2001). En el año 2004 el Gobierno central y el autonómico suscribían un convenio para la transformación de esta zona regable.

 

En ese momento, el Ministerio adquirió el compromiso de realizar las denominadas obras de interés general, y la Consejería de Agricultura y Ganadería se comprometió a ejecutar las obras complementarias.

 

La Junta de Castilla y León elaboró y autorizó un plan de obras para la transformación de esta zona (Orden AYG/1428/2004, de 13 de septiembre, por la que se aprueba el Plan de Mejoras Territoriales y Obras de la zona regable de la Armuña), incluyendo la descripción de las obras que se debían realizar y la cuantía.

 

En concreto se establecía que el Ministerio acometería las actuaciones de interés general: una balsa, dos estaciones de bombeo, la conducción principal que une la estación de bombeo principal con la balsa, las instalaciones eléctricas, la construcción de un camino junto a la tubería principal y la mejora de los existentes.

 

Por su parte, la Junta de Castilla y León llevaría a cabo las obras complementarias: las redes de riego de los cinco sectores en que se divide la zona, el telecontrol y las tomas de riego en parcela.

 

Ese mismo año, el 2004, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación decidió paralizar estas actuaciones que llevan paradas desde entonces. Desde ese año, la Consejería de Agricultura y Ganadería ha insistido al Ministerio en numerosas ocasiones para que iniciara los trabajos de transformación de esta zona ya que sin ello no podían comenzar las actuaciones que tenía que desarrollar el Gobierno autonómico.

 

La consejería de Agricultura y Ganadería mantuvo esta exigencia y planteó la suscripción de un nuevo acuerdo con el Ministerio, que se firmó por el Secretario de Estado y la Consejera en febrero de 2009. Un nuevo acuerdo que no tuvo ningún efecto ya que el Ministerio continuó sin dar inicio a las obras.

 

Al incumplirse el acuerdo por parte del Ministerio, la Consejería de Agricultura y Ganadería decidió desarrollar en esta misma zona de La Armuña otra actuación: el regadío de la zona de Arabayona que, con una inversión de 21 millones de euros realizada íntegramente por la Junta de Castilla y León, ha permitido la puesta en marcha de una zona regable de 3.319 hectáreas.

 

La Junta de Castilla y León, ante el anuncio del Ministerio de finales de mes de julio de retomar las actuaciones previstas para transformar La Armuña realizará, tal y como se establecía en el proyecto inicial, las obras complementarias con un presupuesto estimado de 36,9 millones de euros.

 

RECONCENTRACIÓN PARCELARIA

 

La consejera de Agricultura y Ganadería, Silvia Clemente, ha anunciado, durante la reunión con alcaldes y agricultores de la zona, que la Junta de Castilla y León realizará además la reconcentración parcelaria de la zona solicitada por los Ayuntamientos interesados a finales de 2013. Para comenzar estos trabajos se llevará a cabo un estudio técnico previo del proceso de concentración parcelaria, se someterá este estudio a encuesta y posteriormente se realizará la tramitación ambiental correspondiente. Una vez iniciados los trámites ambientales se podrá avanzar con los trabajos de investigación de la propiedad, que formarán parte de las bases de la concentración.

 

Este proceso permitirá incrementar la superficie media de las parcelas de la zona y reducir los costes de producción lo que, unido a la ejecución del regadío, supondrá un incremento de la competitividad de las explotaciones de La Armuña.

 

La consejera se ha comprometido a poner los medios técnicos necesarios para desarrollar la reconcentración parcelaria de forma ágil y coordinada con la marcha de las obras del regadío que tiene que realizar el Ministerio. Tras el proceso de reconcentración, y una vez terminadas las denominadas obras de interés general a realizar por el Gobierno central, la Consejería ejecutará el resto de obras complementarias, que incluyen las redes de riego de los cinco sectores en que se divide la zona, el telecontrol, y las tomas de las unidades de riego resultantes tras el proceso de concentración parcelaria.