"¡Si por estar casado con una colombiana voy a dedicarme a traficar...!"

La Audiencia Provincial de Valladolid. TRIBUNA

Diego H.S.J., vecino de Tordesillas que aseguraba ser perseguido por la Guardia Civil de Valladolid por la nacionalidad de su mujer, ha quedado absuelto de supuesto tráfico de drogas.

La Audiencia de Valladolid ha dictado sentencia absolutoria en el caso del vecino de Tordesillas Diego H.S.J. que fue juzgado por tráfico de drogas y que se declaró víctima de una persecución de la Guardia Civil por el mero hecho de estar casado con una mujer de origen colombiano, de ahí, según él, que incluso le apodaran el 'Pablo Escobar' tordesillano.

 

Aunque el Ministerio Fiscal había solicitado una condena de tres años de prisión y una multa de 180 euros, la Sección Cuarta de lo Penal ha optado por la absolución por entender que la Guardia Civil no ha llegado a acreditar la realización de transacción alguna de droga por parte del procesado, defendido por el letrado Enrique Tresierra.

 

En cuanto a la droga y los cerca de 4.000 euros en metálico intervenidos en su domicilio, la Sala considera creíble que la sustancia fuera para su autoconsumo y que el dinero no fuera producto de la venta de la misma sino ganancias de su esposa, quien, como así confesó su cónyuge, se dedica a ejercer la prostitución, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

 

"¡Si por estar casado con una colombiana voy a dedicarme a traficar...!", censuró en el juicio Diego H.S.J, quien, en su testimonio exculpatorio, se declaró toxicómano, rechazó dedicarse a la venta de 'coca' en Tordesillas y apuntó que mientras él se ganaba la vida cuidando el ganado en una explotación de Bercero, su esposa ejercía la prostitución.

 

Precisamente, el ahora absuelto explicó que los 4.000 euros que la Benemérita halló ocultos en un calcetín en su domicilio, en la calle Pedroso, no eran producto de la venta de droga sino que los había ganado su esposa con su actividad y tenía previsto utilizarlos ésta para realizar un viaje a Bogotá.

 

"ERA VOX POPULI"

 

Sin embargo, el agente de la Guardia Civil que intervino como instructor de las diligencias declaró que las pesquisas se centraron en la persona del acusado a raíz de los chivatazos recibidos de distintos vecinos.

 

"Era vox populi en la localidad", espetó el agente, quien añadió que por tal motivo se montó un dispositivo en los alrededores de su casa y se pudo observar cómo distintos toxicómanos abandonaban el edificio, dos de los cuales fueron interceptados con 'papelinas'.

 

El testigo añadió que Diego, "un asiduo a las copas", mantenía un nivel de vida no acorde a sus posibilidades, con hasta tres coches entre él y su esposa, lo que condujo finalmente a su detención.

 

"Llevaba dos 'pollitos' de coca en los genitales. Se ofreció a colaborar y nos dijo que en casa guardaba en una caja cerca de 60 gramos de la misma sustancia", recordó el guardia civil, quien reconoció su "sorpresa" tras acudir a su domicilio el 20 de marzo del pasado año y descubrir que en la referida cajita tan sólo había medio gramo de speed.

 

Además de alambre de jardinería, típico para cerrar las papelinas, los agentes se incautaron de 4.665 euros y de una agenda con anotaciones, lo que, en opinión del instructor de las diligencias, evidencia que se trataba de un registro de las deudas de sus clientes.