“Si hablamos de hostelería en Valladolid, soy muy optimista para el último trimestre”

José María de la Cal, vicepresidente segundo de la Asociación de Hosteleros de Valladolid, valora para Tribuna el presente y el futuro del sector en la ciudad.

No es ningún secreto que el verano es tiempo de calor, refrescos, cervezas, terrazas y tapas. Bien lo saben desde la Asociación Provincial de Hosteleros de Valladolid, de la que José María de la Cal es vicepresidente segundo desde marzo del año pasado. El dueño del restaurante Fierabrás se muestra optimista en el futuro del sector en la ciudad, si bien reconoce que no está siendo precisamente el mejor verano en muchos años.

 

¿Cómo valora el desarrollo de la hostelería en Valladolid estos dos últimos meses?

 

Yo que llevo muchos años en esto noto que cada vez se va más gente de la ciudad, aprovecha para irse al pueblo, a la playa o a donde pueda, sobre todo el fin de semana. También es verdad que este año se nota que ha venido un poco más de gente de fuera.

 

Hablando del caso que conozco, el de mis negocios, ha sido un mes de julio demasiado tranquilo, hemos estado un poco por debajo del año pasado. Sin embargo agosto lo hemos empezado realmente bien. Queda mes todavía, pero bueno, también depende el tipo de negocio que tengas.

 

¿Entonces se puede decir que agosto será mejor que julio, o es pronto para decirlo?

 

Una vez más hablando por mi caso personal, diría que sí. El problema es que tenemos una semana complicada, justo la que viene ahora. El jueves es fiesta, es puente, se cambia de quincena... Es bastante probable que Valladolid se quede desierta. A no ser que vengan visitantes, claro. Los locales de la zona centro lo notarán seguro.

 

Durante estos dos meses que llevamos de verano el tiempo ha sido algo extraño...

 

Ese es precisamente el problema, está siendo un verano irregular. Por ejemplo esta semana ha hecho fresco varias noches y ha habido días nublados. Si tienes terraza y hace frío no la vas a poner a funcionar por la tarde y menos por la noche, eso lo achaca el sector. Y de julio ya ni hablamos, yo lo definiría como un mes malo en este sentido. El mes empezó caluroso y hubo mucho negocio, pero fue decayendo poco a poco.

 

Hablando precisamente de las terrazas, ¿considera que han funcionado mejor o peor que el año pasado?

 

Creo que a nivel general está todo un poco más flojo, incluidas por supuesto las terrazas. Pero la verdad es que a nivel personal soy optimista para el último trimestre del año.

 

¿Y eso?

 

Reconozco que es una corazonada, creo que la crisis no va a durar eternamente. No digo que vaya a haber un repunte alto, pero confío en que vayamos un poquito para arriba. A ver si sigue bajando el paro, que también es muy indicativo para el sector de la hostelería.

 

Volviendo al tema de las terrazas, ¿ha afectado en algún sentido la última ordenanza municipal que ha obligado a modificar algunas de ellas, mal posicionadas?

 

Sinceramente a nivel de ventas no creo que haya afectado. Aquel que haya tenido algún problema lo habrá solucionado y ya está, así que no veo que haya habido descenso de servicio. Al final a todos los negocios que pueden les compensa tener terraza y se hace el esfuerzo que haga falta.

 

Por otra parte están las ecoterrazas que tuvieron que cerrar hace unos meses, también por orden del Ayuntamiento.

 

Eran una buena idea, porque podían funcionar todo el año, pero a la gente lo que le gusta es estar en la calle. Económicamente era difícil sacarlas partido, así que creo que más bien se han quitado porque no funcionan más que por lo del Ayuntamiento, que también, obviamente.