Seis nuevas salas y 99 piezas completan el 'milagro' del Museo de Escultura de Valladolid

Imagen de la presentación de las nuevas salas. BORIS GARCÍA

Una jornada de puertas abiertas permitirá este fin de semana que los ciudadanos conozcan el nuevo espacio tras una inversión de 60.000 euros. 

El Museo Nacional de Escultura de Valladolid ha cumplido el "casi milagro" de abrir seis nuevas salas que, bajo los títulos 'La Memoria del Museo' y 'Arte y Vida privada', constituyen una autobiografía del propio espacio cultural así como un recorrido sobre la relación del hombre con sus propias posesiones.

 

Las nuevas salas amplían un ocho por ciento la superficie del Museo y lo "rejuvenecen", según su directora, María Bolaños, quien se ha congratulado de que la ampliación, un proyecto "muy largamente acariciado" que ha supuesto el rescate para su lucimiento de 99 obras de arte, textos, documentos, mobiliario, porcelanas, textiles o imágenes que permanecían en los almacenes por falta de espacio.

 

Las nuevas salas, la A y la C, podrán verse los próximos viernes, sábado y domingo con entrada gratuita y ofrecen una "nueva perspectiva" sobre la historia de la ciudad y de la institución, por una parte, y sobre el comportamiento de la "élite cultural" del siglo pasado, por otra, en espacios "más íntimos y domésticos".

 

Para la directora del Museo, era "importante" que el espacio contase su propia autobiografía teniendo en cuenta, ha precisado, que el Nacional de Escultura es "paradigmático de lo que han sido los museos públicos europeos"; para llenar "lagunas" se ha contado con la colaboración de medios de comunicación y de los Amigos del Museo, que han tomado parte en la investigación.

 

"Estamos en un terreno en el que se pone de manifiesto la relación más íntima del hombre con sus propias posesiones", ha incidido Bolaños, quien ha ensalzado la importancia de custodiar todas esas nuevas piezas, cuya llegada al Museo ha equiparado con la de los "restos de un naufragio".

 

EL NUEVO RECORRIDO, AL DETALLE

 

El primero de los ámbitos, 'Memoria del Museo', ahonda en su propia identidad histórica y en el papel que tanto el Colegio de San Gregorio como el espacio cultural jugaron en el devenir de la historia de España a través de piezas como la escultura de San Gregorio Magno de Gregorio Fernández, el Martirio de San Marcos de Adrián Álvarez o una Dolorosa salida en el siglo XVI de un taller palentino.

 

A ellas se unen, entre otras, una litografía de Eduardo Santonja, un alabastro de Santo Domingo de Guzmán atribuido a Francisco Solís, dos tallas de madera de Jacinto de Sierra o un autorretrato de Pedro González Martínez, obras con las que se busca mostrar a los visitantes la historia tanto del Museo como del Colegio, las condiciones del nacimiento del Museo y su historia desde su puesta en marcha, en 1933.

 

El segundo ámbito, 'Arte y Vida Privada', se aleja de la personalidad de la exposición permanente, marcada por el encargo público de obras, para sumergirse en el mundo de las pertenencias y las posesiones privadas desde finales del siglo XV, desde las del Duque de Lerma hasta las recuperadas de la desamortización.

 

La primera sala se acerca a los gustos de las élites del  Renacimiento y a los orígenes de las colecciones privadas y exhibe el 'Demócrito y Heráclito' de Rubens, propiedad del valido de Felipe III, además de siete piezas textiles, un mosaico de piedras de alabastro, un retrato de Juana I de Castilla u objetos científicos como astrolabios o cartas náuticas.

 

El segundo espacio se sumerge en la intimidad de la devoción privada a través de objetos como un crucifijo de marfil de la Casa del Infantado, un relieve de la Virgen de la Piedad de Juan de Juni o una estampa de Theodor van Merlen mientras que la tercera, dedicada a la Ilustración del siglo XVIII, muestra el giro que dieron el gusto y la sensibilidad social así como el refinamiento en el entorno doméstico.

 

Para ello se vale de una treintena de escayolas de Paoletti, un retrato en mármol de José Manuel Goyeneche, conde de Guaqui, de Antonio Solá, cajas de relojes y retratos masculinos y femeninos, una pieza de bronce de Baco atribuida a Scognamiglio, un retrato de José Nicolás de Azara realizado por Christopher Hewetson o las puertas del altar de San Pablo, entre otras.

 

El subdirector general de Museos estatales del Ministerio, Miguel González Suela, ha ensalzado la ampliación del Museo, que constituye "la celebración del triunfo de la sensibilidad frente a las inversiones millonarias": la inversión realizada no supera los 60.000 euros.

 

"Hay que vivir este crecimiento como algo propio que se hace por y para todos", ha aseverado antes de precisar que en lo "físico" el Museo crece, como también lo hace en lo virtual, ha apostillado.