Seis meses de Óscar Puente: “Lo mejor es la política social que estamos llevando a cabo”

Óscar Puente, alcalde de Valladolid, el 13 de junio, día de la investidura. A.MINGUEZA
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El alcalde de Valladolid cumple medio año de los cuatro de mandato en el que hace “un balance positivo”, si bien cree que 2017 “todavía será un año de transición”.

LAS FRASES

 

“Estoy muy contento, creo que han sido seis meses muy buenos, de conectar con la ciudad"

 

"La acogida de las medidas que estamos implantando es muy buena. Comedores escolares, ayudas contra la pobreza energética, para la adquisición de material escolar..."

 

"El balance general en estos seis meses es positivo"

 

"Lo mejor, las políticas sociales sin ninguna duda. ¿Lo peor? Creo que por ahora no hemos cometido errores"

 

“Hay cosas que me hubiera gustado que salieran mejor, como Pingüinos"

 

“El año 2017 va a ser todavía de transición, de ir asentándonos, ajustando cosas. En 2018 y 2019 pondremos más nuestro sello"

 

"La ciudad está más tranquila, menos crispada"

Ha pasado tiempo desde aquel 13 de junio en el que Óscar Puente vio su sueño dorado cumplido. El recuerdo sigue presente en su mente, como en la de un niño al que le regalan por Navidad aquella que más desea. El bastón de mando, al que solo tienen derecho los alcaldes de Valladolid, recaía en sus manos tras veinte años en las de Javier León de la Riva. Pero el tiempo no perdona, no pasa en balde. Seis meses han transcurrido a toda velocidad desde aquel instante tan especial hasta este domingo, 13 de diciembre.

 

“No tengo tiempo ni para pararme a pensar en ello”, dice al recordársele la emblemática fecha que se celebra esta jornada dominical. “Estoy muy contento, creo que han sido seis meses muy buenos, de conectar con la ciudad, de ganarnos a mucha gente que nos veía con escepticismo y de hacer cosas importantes, de dar un cambio en la forma y de hacer cosas en el fondo”. Y es que para Puente, lo más relevante de sus nuevas políticas está siendo el calado social.

 

“Este viernes me reunía con la Plataforma Social y la acogida de las medidas que estamos implantando es muy buena. Comedores escolares, ayudas contra la pobreza energética, ayudas para la adquisición de material escolar, gratuidad en Auvasa para menores de doce años...”. Todo ello en seis meses frenéticos en los que, cabe recordar, ha trabajado mano a mano con Valladolid Toma la Palabra, quien está dentro de su equipo de Gobierno, cosa que rechazó Sí se Puede pese al apoyo en la investidura para el socialista.

 

Algo más de 180 días que han dado para todo, por cierto. Al menos para reconducir hacia donde el nuevo alcalde quería proyectos muy integrados en Valladolid. “En muy poquito tiempo y con las herramientas tan escasas que te da un presupuesto ya en ejecución se están haciendo cosas importantes”, sigue el primer edil, en referencia a que fue el PP el que aprobó las cuentas de 2015.

 

“Desde el punto de vista estratégico está el apostar por mantener la Ciudad de la Justicia en el centro, el empezar a arrojar luz sobre cuestiones históricas como el soterramiento, con lo que se estaba jugando en falso... El balance general es positivo”.

 

LO MEJOR Y LO PEOR

 

La pregunta es inevitable. ¿Y qué es lo mejor y lo peor que ha hecho Óscar Puente y su equipo desde el desembarco en la Alcaldía de Valladolid?. “Lo mejor, las políticas sociales sin ninguna duda. Son el santo y seña de nuestro Gobierno. ¿Lo peor? Creo que por ahora no hemos cometido errores, creo que estamos actuando bien”. Aunque la vista hacia temas como Pingüinos, que tan cerca están ya en el calendario, se hacen inevitables.

 

“Hay cosas que me hubiera gustado que salieran mejor, como Pingüinos, el no haberme visto forzado a hacer una convocatoria por nuestra cuenta, pero por lo general estoy bastante satisfecho con cómo están saliendo las cosas. No sería capaz de destacar nada malo”, saca pecho el primer edil, antes de resaltar que, en todo caso, aún quedan pasos por dar.

 

“El año 2017 va a ser todavía de transición, de ir asentándonos, ajustando cosas, pero estoy confiando en que en el último tramo del mandato, en 2018 y 2019, sean los dos años en los que vamos a poner el sello más nuestro”. ¿Y cree que la gente ha notado el juego de tronos, el salto de un alcalde a otro?

 

“Sí, creo que la gente ha notado el cambio y para bien”, sigue Puente. “La ciudad está más tranquila, menos crispada. Hay otros sitios en los que ha habido cambio de Gobierno y se ha creado esta crispación en la sociedad. Creo que nosotros estamos actuando de una forma muy conciliadora, de manera que todo el mundo se sienta a gusto”.

 

Es entonces cuando el primer edil concluye con una satisfacción personal. “A mí me agrada que me pare la gente que me ha votado y me diga que está contenta, pero casi me agrada tanto o más que lo hagan aquellas que han votado a Partido Popular o a otras fuerzas y que me digan que están satisfechos. No habían apostado por nosotros y les parece bien cómo se está desarrollando la labor de Gobierno. Ahora voy por la calle y es raro que alguien me diga algo malo, no recuerdo a nadie que me haga un reproche serio”. Y todo esto, con otros tres años y seis meses todavía por delante.