Seis alumnos diarios por examinador de conducir se verán afectados por la huelga en Valladolid

Apaeva advierte de que la huelga que comienza este lunes puede afectar a más de 200 alumnos cada semana en la provincia de Valladolid.

La Agrupación provincial de Autoescuelas de Valladolid (Apaeva), ante la convocatoria de huelga de examinadores, ha hecho un llamamiento a la Dirección General de Tráfico (DGT) para que tome las medidas oportunas a fin de lograr que se normalice la situación y evitar dicha medida de presión y los efectos económicos y laborales derivados de ella.

 

La agrupación recuerda que la huelga está anunciada desde mediados de julio para que la DGT tuviera tiempo de comunicarse con el comité de huelga e intentar que ésta no se llevara a cabo, lo cual no se ha producido.

 

Las reivindicaciones de los examinadores se pueden resumir en cuatro puntos: reconocimiento laboral y profesional de su puesto de trabajo; no dar el resultado del examen práctico al acabar la prueba, debido al gran número de agresiones físicas y verbales de las que están siendo objetivo en las últimas fechas; reducir el número de alumnos examinados diarios para mejorar la calidad de exámenes ( 13 en la actualidad), y garantía de no privatizar el sistema de exámenes.

 

La huelga está convocada de forma indefinida y se produce todos los días laborables durante las tres últimas horas de la jornada de cada examinador, con lo que, de momento, en la provincia de Valladolid no se ve afectado el examen teórico pero si los exámenes de destreza y circulación.

 

Si cada examinador deja de examinar a diario a seis alumnos, y siendo el colectivo en Valladolid de siete funcionarios, el número total de alumnos afectados por esta huelga puede superar en la provincia los 200 semanales.

 

Apaeva entiende las reivindicaciones de los examinadores, pero precisa que al final los que siempre acaban sufriendo las consecuencias son las autoescuelas y sus alumnos, que sufrirán retrasos en sus exámenes con el perjuicio que conlleva para ellos ya que muchos empiezan sus estudios y con estas medidas todos se ven trastocados, con lo que empiezan las quejas y enfados por parte de los pocos clientes que tienen por culpa de la crisis.