Segundas partes nunca fueron buenas (4-1)

El Pucela cayó derrotado en el Camp Nou tras firmar unos buenos primeros 45 minutos, llegando incluso a adelantarse en el marcador. Los culés arrasaron con tres goles en la segunda mitad después de llegar 1-1 al descanso.

FICHA TÉCNICA.

 

RESULTADO: FC BARCELONA, 4 - REAL VALLADOLID, 1. (1-1, al descanso).

 

ALINEACIONES:

 

BARCELONA: Víctor Valdés; Dani Alves, Piqué (Busquets, min.78), Bartra, Adriano; Xavi, Cesc (Iniesta, min.65), Song; Tello (Pedro, min.67), Alexis y Neymar.

 

VALLADOLID: Mariño; Rukavina, Valiente, Rueda, Peña; Baraja, Rossi; Ebert (Rama, min.71), Omar, Bergdich (Alcatraz, min.86) y Guerra (Osorio, min.61).

 

GOLES:

 

0 - 1, min.10, Javi Guerra.

 

1 - 1, min 14, Alexis.

 

2 - 1, min.52, Xavi.

 

3 - 1, min.64, Alexis.

 

4 - 1, min.70, Neymar.

 

ÁRBITRO: Teixeira Vitienes, Fernando (C. Cántabro) Amonestó a Bergdych (min.32) y Rossi (min.60) en el Valladolid.

Dice el clásico del cine que las segundas partes nunca son buenas. Misma máxima podría aplicarse para el partido del Pucela en el Camp Nou, que tras adelantarse a los diez minutos por medio de Guerra y hacer una buena primera mitad, acabó sufriendo la remontada de un Barcelona que no perdonó y marcó cuatro goles.

 

El Pucela llegaba con muchas bajas, algo que no terminó de notarse en los primeros cuarenta y cinco minutos. Las ausencias no terminaron de notarse hasta la segunda parte, ya con el equipo entregado a la evidente superioridad blaugrana.

 

La primera parte fue bastante atípica para lo que suelen ser los partidos en el Camp Nou. El Pucela salió valiente y muy ordenado en defensa, y a raíz de ello llegaría más que vivo al descanso. Cuando apenas se estaban tanteando los dos equipos, los de JIM forzaron un córner y, como no podía ser de otra forma, los blanquivioleta no lo desperdiciaron.

 

Si ante el Málaga los dos tantos llegaron de esa manera, el procedimiento esta vez fue exactamente el mismo. Centro de Ebert –genial, por cierto-, Guerra ganó el salto a Adriano y mandó el esférico lejos del alcance de Valdés en el minuto 10. Fácil. A veces el fútbol es muy sencillo y en este caso permitió adelantarse a los visitantes.

 

Poco le duró la alegría al Pucela. Alexis, que ya lo había intentado un par de veces, recibió un balón, lo condujo unos metros hasta meterse en el área y la puso donde las arañas tejen su casa. Imparable para Mariño y vuelta a comenzar.

 

Desde ese momento el choque se volvió de ida y vuelta, de esos que se hacen agradables de ver para el espectador. Si bien los locales mantenían algo más la posesión y buscaban con más ahínco el gol, el Pucela no le perdía la cara en ningún momento al encuentro. Mariño tuvo que emplearse a fondo en un par de disparos de Bartra y Neymar, pero no habría más novedades en el marcador antes del descanso.

 

La polémica llegó de la mano del brasileño precisamente cuando, a diez minutos de la marcha al vestuario, Peña le zancadilleó dentro del área. Teixeira Vitienes no indicó nada, si bien sí que pareció pena máxima. Así se llegó al final de los primeros 45 minutos con la sensación de que el Barcelona quizá mereció más, pero al que un Pucela serio y con criterio le negó la ventaja.

 

La segunda parte fue otro cantar. El Barcelona salió rabioso del vestuario y no tardó en llevarse su premio. Fue Xavi el que consumaría la remontada después de empujar un centro de Neymar apenas siete minutos después de que el balón volviese a echar a rodar, para que Alexis consumase la victoria blaugrana batiendo por bajo a Mariño en el 64.

 

Los de JIM salieron KO completamente de los vestuarios, una sombra de lo que fueron en el primer envite. El planteamiento del alicantino fue valiente, pero no supo mantener la intensidad los 90 minutos. De hecho, Valdés se fue a casa sin saber si es bueno o malo, porque no tuvo más trabajo que recoger el balón del fondo de la red en el gol blanquivioleta. La lógica, que parecía en la primera parte que podía romperse, se impuso finalmente en el Camp Nou.

 

Pero faltaba la puntilla de Neymar. El brasileño lo intentó hasta la extenuación y acabó encontrando la recompensa en el 70 cuando Alexis, que pudo buscar el hattrick, le cedió el balón para que solo tuviera que empujarlo. ¿Del Pucela? Sin noticias, bailando como una marioneta al son que imponía el Barcelona.

 

Los últimos 20 minutos bien podía habérselos ahorrado Teixeira Vitienes. El Valladolid solo perseguía sombras y si bien el equipo blaugrana pudo hacer alguno más, no terminó de afinar la puntería. El próximo objetivo de los blanquivioletas para levantar cabeza, dentro de dos semanas ante el Sevilla.